El Centro Asturiano Casa de Asturias del Uruguay recibió a la vicepresidenta del Principado de Asturias, Gimena Llamedo, junto al director general de Reto Demográfico y Políticas de Emigración y Retorno, Marcos Niño y la presidenta del Consejo de Comunidades Asturiana, María Antonia Fernández Felgueroso, quienes participaron de la tradicional fiesta del ‘bollu preñao’.
El encuentro de la vicepresidenta fue el pasado 22 de marzo en la sede del Prado, donde además participaron también el embajador Javier Salido y el cónsul general Juan Carlos Gafo.
La organización de la directiva dirigida por Francisco ‘Paco’ Llana, preparó tres paelleras gigantes para acompañar al plato tradicional asturiano al que se le dedicaba la fiesta.
También participaron los integrantes de los cuerpos de baile de la institución, Les Madreñes, que lleva más de treinta años transmitiendo la cultura, música y baile asturiano.
Después de las palabras de agradecimiento del presidente del Centro Asturiano Casa de Asturias, la vicepresidenta habló con la colectividad y sus descendientes presentes, entregando regalos al presidente Llana, al tiempo que también recibió un mate, símbolo de la solidaridad en compartir este alimento por los uruguayos quienes además también entrelazan en ‘ruedas de mate’ una amistad profunda.

Mientras tanto las más pequeñas de Les Madreñes entregaron a las autoridades flores y un recuerdo de la ocasión.
Encuentro
Mientras en el salón principal los asistentes disfrutaban de una discoteca que les hacía bailar distintos ritmos del siglo pasado y de éste a los casi dos centenares de comensales, en la sala de la junta directiva le esperaban a los visitantes un grupo de beneficiarios de las ayudas del Principado.
Allí contaron la situación que estaban viviendo y también cómo llegaron al país. José que arribó en 1951 con 14 años, reclamado por su tío, edificó su familia y ahora está viviendo en Española Hogar tras haber sufrido un accidente en la calle que acabó con su vida laboral al frente de un bar
José le aseguró a la vicepresidenta que “no hay asturiano que se vaya de Asturias y no la recuerde todos los días”. Él tuvo la suerte en 1980 de volver a su pueblo natal, ver a sus seis hermanos por última vez.
Otra emigrante asturiana, Armelina con 76 años, no volvió nunca a Asturias, aunque el año pasado le ofrecieron integrar el programa ‘Añoranza’, pero lamentablemente un tratamiento oncológico se lo impidió.

Luego de estos relatos Llamedo dialogó con España Exterior confesando que ha sido “un día muy emocionante” en Montevideo al “escuchar y conocer todos los testimonios de toda la gente que tuvo que dejar Asturias en una situación de dificultad de guerra y post guerra, y que hicieron aquí su vida y ver como mantienen esos lazos, como hablan de Asturias con emoción, como mantienen la asturianía tan viva a pesar de estar a tantos quilómetros”.
Emoción a flor de piel
Reflexionó al respecto “cómo late Asturias fuera de sus fronteras y no hay lugar en el que lata más fuerte que en las casas de Asturias, en los centros asturianos. Aquí en Uruguay donde hay 4.137 asturianos residentes en este país, poder compartir hoy con la comunidad asturiana es algo que lo vamos a llevar siempre en la memoria, el recuerdo y además con mucha emoción”.
Le preguntamos qué sentía al leer esos recuerdos en los ojos y con la palabra de los protagonistas, y no en las páginas de un libro, explicó que “yo creo que he llorado varias veces en el día de hoy. Intentaba contenerme, pero escuchar gente que hace setenta años que marchó de Asturias muy pequeños, que tardaron treinta años en volver a ver a su madre, como dices es pasar de leerlos en unas páginas a conocerlos en primera persona, emocionarnos con ellos, y sentir que de alguna manera también ahora con esa ley de nietos que les da la oportunidad a sus nietos y bisnietos, saldamos alguna deuda”.
Acciones a favor de la diáspora
Trasladó también “el mensaje de que Asturias los tiene muy presente. De que la historia de Asturias se escribe con la emigración, que desde el Gobierno de Asturias estamos impulsando y agradecían los programas de ayudas, del programa ‘Añoranza’ que les permite encontrarse con sus raíces, y le contamos todo lo que hacemos. Y venimos a escuchar mucho para implementar medidas nuevas que en definitiva vengan a mejorar su vida y a estrechar esos lazos que para nosotros son tan importantes”.
Durante el encuentro también quedó expresado que los directivos del Centro Asturiano han tejido una red para monitorear las situaciones de riesgo de la colectividad asturiana y asesoran para poder acceder a las ayudas. La vicepresidenta confesó que “sabemos que los centros asturianos son una red de apoyo y una gran familia. Pude escuchar cómo la gente del Centro Asturiano va a la casa de uno y otro explicando todas las ayudas que ponemos en marcha, convenciéndoles para que participaran en el programa Añoranza que este año va a haber más plazas para que quienes llevan muchos años sin volver a Asturias puedan conocer el lugar en el que vivieron sus padres, dónde están sus raíces, en definitiva, su identidad. Siempre digo que es el programa con más corazón del gobierno de Asturias”.

También destaco los de ayudas sociales y explicó que este año “vamos a lanzar nuevas ayudas sociales para mayores de 65 años que necesiten estar en una residencia en los últimos años de su vida. Y Asturias también quiere estar cerca”.
Al mismo tiempo destacó que se encontró con jóvenes que participaron en la Escuela de Asturianía. “Vimos a las chicas que están formando parte del programa de la Escuela de Asturianía, que van a ir al tercer año, conocíamos antiguos alumnos, y cómo esos jóvenes mantienen tan viva la asturianía, el baile, y escuchar la gaita aquí a tantos kilómetros, también se explica con estos programas”, aseguró.
Puntualizó que “Asturias no sería lo que es sin la emigración, les debemos mucho y por eso queremos acompañar especialmente a quienes peor lo estén pasando”.
Por otra parte, también se refirió a los programas de retorno y afirmó que “hemos mejorado las ayudas y flexibilizado los criterios. Ahora los acompañaremos con la Oficina del Retorno con todas las medidas que tenemos y también con las medidas económicas para facilitar que puedan volver. Muchas veces son los nietos quienes hacen ese viaje de vuelta, pues Asturias los está esperando con los brazos abiertos porque en definitiva lo que hacen es volver a su casa y a su tierra que es Asturias”.
La vicepresidenta, visiblemente emocionada, se despidió de España Exterior haciendo una mirada interior a lo que ha vivido en una corta jornada: “Me voy pensando en volver, pensando en que este es un día que me voy a guardar para siempre. En volver y en seguir sobre todo articulando apoyos para ellos, para facilitarles su vida, especialmente a la gente más mayor. Yo creo que si algo nos hace que el corazón nos lata más fuerte es escuchar esas historias de la gente que está en los últimos años de su vida y mira atrás con tanta nostalgia. Creo que a ellos es a quienes más debemos y me los llevo en el lugar más profundo del corazón”.





