El pasado 28 de julio culminó el festejo del mes de Galicia con un reconocimiento al aporte de los emigrantes gallegos al desarrollo de la ciudad de Montevideo en el marco de las conmemoración por el 300 aniversario de la fundación de la capital uruguaya. En al acto participaron más de setenta músicos y bailarines de todas las edades derrochando galleguidad a orillas del Río de la Plata. Una peregrinación posterior a la Catedral Metropolitana culminó con la tradicional misa en idioma gallego que el Patronato da Cultura Galega organiza desde el siglo pasado.
Organizada por la Federación de Asociaciones Gallegas del Uruguay, que preside Martín Rodríguez Caridad, y que agrupa a A Casa de Galicia, Centro Cultural y Recreativo Alma Gallega, Centro Social y Cultural Bergantiños, Centro Hijos de Galicia, Centro Gallego de Montevideo, Centro Ourensán, Centro Social Cultural y Deportivo de Bolos Valle Miñor, Centro Pontevedrés, Patronato da Cultura Galega, Unión Hijos de Morgadanes y, sin actividad, Sociedad Hijos de Puerto del Son y Sociedad de Campo Lameiro; se realizó el acto en la plaza Galicia de la capital uruguaya contando con la presencia de todas las fuerzas vivas de la colectividad.

En esta ocasión, además de la asistencia de la consejera de trabajo, migraciones y seguridad social, Isabel de Zulueta, la delegada de la Xunta de Galicia, Elvira Domínguez, y con la excusa de no poder asistir de la cónsul general, también estuvo presente el intendente de Montevideo, Mauricio Zunino.
Es que los presididos por Rodríguez Caridad, tenían reservado un preámbulo ala tradicional ceremonia de colocación de flores a Rosalía de Castro, el descubrimiento de un monolito con un sentido mensaje que firma la FAG: “Testimonio de la contribución de la emigración gallega al desarrollo de la identidad uruguaya en el marco de los 300 años del proceso fundacional de Montevideo”.

Tras el mismo, el presidente de la Federación expresó la importancia de esta jornada, así como también la del pasado 25 de julio cuando los alumnos de quinto grado de la escuela pública Galicia cantaron el himno gallego, en tanto también agradeció el saludo recibido de la ausente por no encontrarse en Montevideo, la cónsul general María Victoria Scola quien destacó “la importancia de los gallegos para la imagen de nuestro país y para el desarrollo de los países donde van”, asegurando que “queda una vez más de manifiesto en su importancia en la sociedad de Uruguay y en su destacada contribución al crecimiento de esta bella ciudad”.
Luego sería la delegada de la Xunta, Elvira Domínguez, la que se dirigió al más de un centenar de asistentes agradeciendo especialmente “a los cuerpos de baile (setenta músicos y bailarines estaban en la plaza) que anoche casi todos ellos estaban disfrutando en sus entidades celebrando el día del apóstol y hoy están aquí formados con sus trajes típicos, representando el patrimonio cultural de nuestra querida Galicia”.
Domínguez en su discurso rescató que hoy “es un día para reconocer el esfuerzo de quienes construyen un mundo mejor y en eso la Galicia exterior, los gallegos que estamos en más de 143 países en el mundo, hemos y han logrado demostrar su capacidad de trabajo, de adaptación, de espíritu emprendedor, de resiliencia y han contribuido al crecimiento de Galicia y a los países que los recibieron, en este caso nuestro querido Uruguay”.
Así pues, el intendente de Montevideo, Mauricio Zunino, destacó que para construir estos 300 años que celebra la capital de Uruguay “han sido fundamentales los aportes de las distintas colectividades de emigrantes, entre ellos la colectividad gallega. Y nos enorgullece que podamos estar hoy teniendo colectividades que respetan sus tradiciones, pero que también las integran con el resto para poder conformar una identidad montevideana y uruguaya”.

Afirmó que “sin duda, la identidad montevideana es un poco gallega y es un poco de cada uno de los distintos lugares. Así que en nombre de la Intendencia y de estos 300 años que estamos cumpliendo, avanzar en poder integrarnos y reconocernos cada vez más, de poder reflejar las tradiciones de donde venimos e integrarla de manera armónica a la construcción de esta sociedad montevideana”.
Luego la banda de Parada de la Armada Nacional y los más de setenta músicos y bailarines de todas las edades de las instituciones gallegas, llenaron de sonido y morriña la plaza Galicia a orillas del Río de la Plata.
Peregrinación y misa en gallego
Posteriormente los integrantes de la Asociación Uruguaya de Amigos del Camino de Santiago (Auacs) comenzaron una peregrinación desde el mojón del camino ubicado en la plaza indicando 9.909 km. de distancia a Compostela, para llegar hasta la Catedral Metropolitana de la Ciudad Vieja montevideana.

Allí, en las afueras sonaban las gaitas, panderetas y tambores, bajo la batuta de Carlos González, en tanto casi medio centenar de niños pequeños y hasta adultos mayores, bailaban y alentaban a otros emigrantes y descendientes a hacerlo en la plaza Matriz.
Casi tuvo que salir el cura Juan González, a pedirles que dejaran de tocar para comenzar la celebración de la santa misa en idioma gallego como es tradición desde el siglo pasado, bajo la organización del Patronato da Cultura Galega.

Ocho emigrantes y descendientes ataviadas con ropas típicas de Galicia portaban las velas e ingresaron junto al padre Juan y sus ayudantes por el medio de una iglesia colmada de feligreses, turistas y gallegos que, a pesar de ser agnósticos, acompañan la celebración como una forma de defender su idioma.
En la primera fila estuvo presente la delegada de la Xunta de Galicia, Elvira Domínguez, junto al presidente y secretaria de la Federación de Asociaciones Gallegas del Uruguay, Martín R. Caridad y Mónica Calviño, así como también José Piñeiro presidente del Patronato.





