Una española con problemas mentales deambula desamparada por las calles de Montevideo

María de los Ángeles Martínez Romay perdió recientemente a su hermana, que le cuidaba, y han solicitado ayuda a la Consejería de Trabajo para que asista a esta hija de emigrantes pontevedreses ya que las autoridades uruguayas se desentienden de su situación

El abogado de la familia, César Castro, intenta sin éxito hablar con María de los Ángeles.

Manuel Martínez Porta y Dolores Romay Casal, ambos emigrantes pontevedreses, se casaron en Montevideo el 9 de noviembre de 1961, él con 33 años y ella a veinte días de cumplir los veintisiete.

Manuel tenía un bar en la esquina de las calles Cerro Largo y Tristán Narvaja, justo donde se desarrolla la feria más popular de Montevideo que lleva el nombre del teólogo y jurista argentino que redactó el Código Civil del Uruguay promulgado en 1868 y es homenajeado con la calle que termina frente a la facultad de Derecho.

Un año más tarde, la pareja recibía a su primera hija María de los Ángeles el 10 de septiembre, y luego el 27 febrero del 65 nacía su última Mabel.

La muerte cambia todo

Hace unos treinta años moría Manuel, y quedaba Dolores junto a sus hijas viviendo en la calle Democracia, Mabel junto a su madre y en la casa de al lado María de los Ángeles.

Si bien tenían varias propiedades y no padecían penurias económicas, eran muy reservadas “muy metidas entre ellas” según comentan los vecinos, quienes afirman que “eran muy buenas vecinas”.

La hermana mayor tenía trastornos mentales y recibía atención médica, según pudo saber España Exterior, inclusive César Castro, el abogado de la familia, explicó que “había estado ingresada en el (hospital psiquiátrico) Vilardebó, pero cuando salud pública descubrió que era dueña de varias propiedades, le dijeron que ya no podía recibir la atención médica allí”.

Según pudimos indagar con los vecinos, Dolores atendía a María de los Ángeles, pero llegó un momento donde ella no le hacía caso y su edad no le permitía luchar sola contra su enfermedad, por lo que vivía en su casa en un abandono total.

La pandemia agravó la situación de las tres, Mabel, la hermana menor, padecía diabetes y su enfermedad la estaba degradando, y Dolores sufrió la crisis de Casa de Galicia a punto tal que no sabía una vez que cerró la mutua gallega donde se podía atender. Terminó afiliándose en el CASMU, otro centro médico, ya que el dinero no les faltaba producto de tener un patrimonio invertido en casas que producían una renta que alcanzaba para sostener a las tres.

El 7 de junio pasado la emigrante pontevedresa muere y es enterrada en un cementerio privado sin velorio, lo que muestra la escasa vinculación social de la familia.

Ambas hermanas quedaron viviendo en las casas pegadas, pero era Mabel la que abría la puerta de su casa a María de los Ángeles por la noche, cuando su hermana volvía de deambular por las calles de Montevideo, sin importarle el frío o la lluvia.

Pero el viernes 12 de junio, mientras que a unas cuatro calles de allí los fieles de San Pancracio iban a la iglesia a rogar para que el santo les cuidara o los proveyera de trabajo, María de los Ángeles llegaba en una noche gélida con temperaturas que llegarían a ser negativa a la puerta de su casa esperando como siempre que su hermana salga a abrirle la puerta.

Pero pasaban las horas y la hermana no salía. Los vecinos auxiliaron a la abandonada hija de emigrantes gallegos, que también es gallega por adquirir la nacionalidad al igual que su hermana desde pequeñas, dándole comida caliente y una frazada para que se protegiera del frío ya que se negaba a ir a un refugio o a la casa de algún vecino, seguramente por su trastorno mental que padece.

El sábado y domingo se vivió la misma situación, hasta que los vecinos llamaron a la policía, y ésta a los bomberos que ingresaron a la vivienda de Mabel a través de la azotea, ya que estaba cerrada la puerta de entrada por dentro, encontrándola lamentablemente sin vida.

A esa altura, los vecinos alertaron al abogado de la familia, César Castro, quien llegó a la vivienda de Mabel donde estaba la policía registrando la vivienda y le manifestaron que esperaban la morgue llevara el cuerpo para entregarle la vivienda.

Castro dialogó con España Exterior explicando que “hace años que administro las tres propiedades que tiene María de los Ángeles, inclusive hay dos que no pagan el alquiler, pero no logro que ella firme el oficio para comenzar el desalojo”, confesó mientras había salido de la casa de Mabel donde la suciedad y abandono es nauseabundo.

El abogado explica que es difícil conseguir que un juez le de la curaduría a un vecino, como se lo han planteado algunos, a los efectos de darle el tratamiento médico y amparo sanitario a María de los Ángeles que actualmente está sin medicamentos ni control médico alguno. Aseguró que si apareciera algún familiar, que seguramente exista en España, se podría solicitar la curatela a la justicia y seguramente se la entregaría. Para ello se está buscando en las agendas y papeles direcciones o teléfonos de familiares, pero hasta el momento no han aparecido.

Esperan respuesta del Gobierno español

El delegado de España Exterior en Uruguay, Manuel L. Faraldo, informó al secretario del Consejo de Residentes Españoles ante la ausencia en el país del presidente, el hecho que estaba aconteciendo en el barrio La Comercial de Montevideo.

Miguel Pérez se puso en contacto inmediatamente con el Consulado y la Consejería de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, para que se pudiera auxiliar rápidamente a esta compatriota en grave peligro.

El jueves 18 de julio fue feriado en Uruguay, pero la situación de María de los Ángeles sigue incambiada, aunque ahora recibe comida que le brinda una vecina y agua potable que le deja el almacenero, todo atendido por el abogado que cobra sus alquileres, quien además le paga impuestos, luz y agua.

Justamente, el abogado Castro espera que el Gobierno español le llame para poder atender a María de los Ángeles, ya que el Ministerio de Desarrollo uruguayo se ha negado a hacerlo por tener recursos económicos.

UN comentario en “Una española con problemas mentales deambula desamparada por las calles de Montevideo”

  1. Está situación es muy dolorosa para María de los angeles la cual ha estado en una situación mental muy comprometida , hambre, frio abandono y psicosis es un cóctel muy peligroso. Ojalá aparezca algún familiar que asuma la responsabilidad . Y bueno que España pueda colaborar por el bien y la vida de su ciudadana..

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