
En relación a los INMIGRANTES, el artículo 149.1.2ª de la CE dice: “El Estado tiene competencia exclusiva sobre las siguientes materias: Nacionalidad, inmigración, emigración, extranjería y derecho de asilo”.
El Estado español, a través de su Gobierno en funciones, está ejerciendo esa competencia en materia de política inmigratoria que provoca gestos y actitudes que no son uniformes, precisamente porque hay una descoordinación a la hora de ejecutar las competencias transferidas a las Comunidades Autónomas y Entidades Locales.
El art. 2 ter de la LO 4/2000, de 11 de enero, establece: “Los poderes públicos promoverán la plena integración de los extranjeros en la sociedad española, en un marco de convivencia de identidades y culturas diversas sin más límite que el respeto a la Constitución y la ley”.
El pasado día 4 de octubre los 27 estados miembros de la Unión Europea han alcanzado un acuerdo que desbloquea el Pacto sobre Migración y Asilo, indicando que los estados miembros que estén enfrentados a esta situación, podrán solicitar ayuda a la UE que conlleva financiar programas y distribuir dinero para atender a las necesidades.
Y en relación a los EMIGRANTES, el art. 42 de la CE, tantas veces citado, proclama: “El Estado velará especialmente por la salvaguarda de los derechos económicos y sociales de los trabajadores españoles en el extranjero, y orientará su política hacia su retorno”.
Hay loables esfuerzos de Comunidades, como Galicia, Asturias, Castilla-León, Andalucía…aplicando políticas y utilizando instrumentos y medios, para orientar el retorno de nuestros emigrantes. Pero quien constitucionalmente tiene obligación de velar y acordar medidas más efectivas y programas de financiación más consistentes es el Estado español, al que se le pide mayor diligencia y contundencia ante la UE, para favorecer el retorno de aquellos que tuvieron que emigrar porque les faltaban las “patatas y el pan”, como diría el ínclito Julio Camba, pues el retorno de los que libremente quieren permanecer fuera no hay por qué velar por ello. En todo caso analizar el por qué quieren hacerlo y ver si esa decisión obedece a motivos provocados por una mala gestión de nuestros políticos
España es un país de acogida. Si no lo fuere, resultaría difícil el comprender por qué 85 millones de extranjeros eligen este país para vivir o disfrutar. Pero este país, tan hospitalario con los de afuera, se olvida de atender debidamente a los suyos, y por eso nuestra pregunta: ¿tienen más derechos los inmigrantes que los emigrantes? La respuesta está en cada uno. Aunque a mí me resulta muy fácil responder cuando compruebo que de los casi 2,8 millones de españoles residentes ausentes sólo votaron 233.688 en las pasadas elecciones del 23 J. Si no se les permite votar, porque, en muchos casos, no llegan a tiempo las papeletas ¿qué derechos son los que pueden ejercer para que no haya tanto olvido y discriminación en su trato?
Ricardo Martínez Barros es el fundador del Despacho Martínez Barros en Vigo, uno de los más prestigiosos y grandes de Galicia, formado por abogados gallegos. Director de los servicios jurídicos del R.C. Celta y Vicepresidente en su día. Persona ligada a la emigración con más de 1.500 artículos publicados en varios medios.





javiergozalez995@gmail.com
Estoy haciendo la ciudadanía española
Mis papeles están para el minrex y se demoran cuando me lleguen es un problema no hay tramportes vivo en corralillo y tengo q ir a la Habana como dos meses con que dinero voy si no alcanza y trabajo bastante
Me he alegrado mucho al ver esta publicación, quisiera tener contacto directo con Uds. pues está en mis planes el retorno a la tierra de toda mi ascendencia, precisamente la amada Galicia, mi familia es numerosa y casi todos somos profesionales con mucho por aportar. En estos momentos algunos están en trámites de la nacionalidad ,no el caso Mío que la tengo ya hace tiempo, quisiera tener acuse de recibo a este comentario al correo que les envío. Muchas gracias por su publicación.
Me faltó comentarles que me alegró mucho también ver que que tienen vínculos con el RC Celta, si es el equipo de fútbol es desde hace muchos años el club de mis amores, que espero que en el año de su centenario puedan revertir ese mal comienzo, que aunque han sido muy maltratados por el arbitraje, deben sobreponerse. gracias nuevamente por su publicación.
Envíe un primer correo que creo salió con la dirección con Frank empezando con mayúscula, la dirección correcta empieza con minúscula como debe haber llegado el segundo. Es la misma persona pero es importante que cuando hagan el acuse de recibo que les solicito lo pongan como es correcto es decir todo minúscula.