Terras Gauda crea un laboratorio viviente de salud del suelo para un proyecto europeo de sostenibilidad

La bodega asume los objetivos del Pacto Verde Europeo sumándose a LivingSoiLL, impulsado por 48 empresas, grupos científicos y universidades de Francia, Italia, Portugal, Polonia y España

El director general del Grupo Terras Gauda, Iago Becerra; el CEO y vicepresidente ejecutivo, Antón Fonseca; el director enológico, Emilio Rodríguez Canas; y el catedrático de Zoología y especialista en Ecología del suelo de la Universidade de Vigo, Jorge Domínguez.

Terras Gauda acelera la estrategia medioambiental uniéndose a un nuevo proyecto de cooperación internacional que aborda los desafíos urgentes de la salud de los suelos. La sostenibilidad es un valor esencial de la cultura corporativa de la bodega, que afronta los retos del cambio climático desde diferentes perspectivas. Una de ellas es incorporándose a LivingSoiLL, promovido por 48 empresas, grupos científicos, centros tecnológicos y universidades de Europa.

El propósito del estudio es preservar suelos saludables para las generaciones futuras. El método para lograr resultados es implementar un nuevo paradigma de gestión del suelo, basado en el monitoreo, la restauración y su protección con intercambio de información y experiencias entre viticultores, agricultores, científicos, empresas e instituciones de diferentes países. La misión es hallar soluciones locales para reducir su erosión, mejorar la estructura, minimizar el impacto del uso intensivo de recursos, aumentar el almacenamiento de agua y su biodiversidad.

Cinco Living Labs

Cinco laboratorios vivientes de la salud del suelo son los que ha establecido LivingSoiLL, con 50 sitios de demostración en Francia, Italia, Portugal, Polonia y España. Terras Gauda forma parte del Living Lab Luso-Galaico, para el que se han seleccionado tres parcelas de viñedo con diferentes orientaciones, pendientes y edades de las cepas. El equipo técnico de la bodega y de la Universidade de Vigo ya está co-diseñando, probando, monitoreando y evaluando soluciones en escenarios de la vida real, para mejorar su efectividad en la salud del suelo.

Este proyecto está liderado por la UTAD y financiado con 12 millones de euros por el programa Horizon-MISS-2023-SOIL-01-08. El fin es hacer frente a los desafíos de la salud del suelo alcanzando un acuerdo global para Europa. La co-creación, co-implementación y co-prueba de soluciones, con una visión colaborativa, son las herramientas para promover medidas innovadoras y adaptadas localmente, difundir prácticas de gestión sostenible y combinar el conocimiento científico y práctico.

Sostenibilidad medioambiental

La apuesta por una mayor sostenibilidad es firme en Terras Gauda desde hace años. Esta ha sido la línea de trabajo de Novaterra, que ha finalizado recientemente. El objetivo inicial ha sido promover la gestión del viñedo según criterios medioambientales: implementar estrategias viables para reducir el uso y el impacto negativo de los pesticidas. Los resultados han sido positivos logrando, en uno de los ensayos del suelo, reducir un 30% la fertilización con nitrógeno sin afectar a la cantidad ni a la calidad de la cosecha. En la prueba de implementación de cubiertas vegetales y florales para fortalecer el control biológico de las plagas gracias al aumento de la biodiversidad, se ha comprobado que en la parcela con estas cubiertas sembradas, se reduce el número de insectos plaga e incrementa la fauna útil.

La robótica, la IA y big data ayudan a reducir un 75% el uso de fitosanitarios

Terras Gauda ha conseguido rebajar un 75% el uso de fitosanitarios gracias a la aplicación precisa y georreferenciada únicamente en las plantas afectadas con FlexiGrobots, el proyecto de cooperación internacional en robótica aérea y terrestre, inteligencia artificial y big data del que formó parte durante 3 años. Otro de los resultados notables ha sido disminuir más de un 50% el tiempo de llegada de la uva recién vendimiada a la bodega. Los resultados se han podido corroborar debido a que el viñedo de la bodega ha sido uno de los campos piloto, en el que con una flota de robots de tierra y drones han trabajado colaborativamente e integrados en un IoT (internet de las cosas).

Un momento de la rueda de prensa de presentación del proyecto en la sede de la bodega.

Circularidad: 100.000 kilos de bagazo convertidos en vermicompost

Verbag se puso en marcha, en colaboración con la UVigo, para hallar soluciones encaminadas a transformar un subproducto de la vinificación, el bagazo, en vermicompost para el viñedo. El proyecto piloto permitió instalar y poner en funcionamiento el primer vermirreactor de bagazo en 2021, lo que ha favorecido convertir en torno a 100.000 kilos en unos 40.000 de vermicompost con propiedades bioestimulantes y de defensa de la planta. Un proceso de vitivinicultura sostenible en el ámbito de la economía circular.

Otros proyectos: Digitalización e IA para trazar el ‘viaje del vino’

La bodega trabaja ahora en otros proyectos colaborativos enfocados a la innovación, la digitalización y la sostenibilidad del sector. Dentro del proyecto Graperte, se están desarrollando sensores multiparamétricos que permitan la monitorización en tiempo real del proceso de producción, fermentación, estocaje y conservación del vino. Ya se ha testado esta solución y se continuará haciendo durante esta vendimia para comprobar la fiabilidad de las mediciones de los sensores en los procesos.

Aumentar la resiliencia del suelo vitícola con soluciones innovadoras

En la presentación del proyecto de laboratorio viviente participaron, el pasado 16 de septiembre, el CEO y vicepresidente ejecutivo del Grupo Terras Gauda, Antón Fonseca; el director general, Iago Becerra; el director enológico, Emilio Rodríguez Canas; y el catedrático de Zoología y especialista en Ecología del suelo de la Universidade de Vigo, Jorge Domínguez. Becerra destacó que es “uno de los varios proyectos de I+D que estamos realizando en los últimos años; todos ellos muy interesantes, pero yo creo que todos los que están relacionados con viticultura son fundamentales”.

Rodríguez Canas, por su parte, resaltó la colaboración con la universidad y alabó a Jorge Domínguez como uno de los mayores especialistas en la materia de Europa y del mundo. Además, explicó que Europa se enfrenta a un “problema grave de degradación de los suelos fundamentalmente motivados por la intensificación agrícola” y de ahí la justificación de esta iniciativa, que pretende “reducir la erosión de los suelos, mejorar su estructura, reducir el impacto del uso de insumos -de fertilizantes, de fitosanitarios y demás-, procurar un mayor almacenamiento del agua en los suelos y mejorar la biodiversidad. En resumen, aumentar la resiliencia en el suelo vitícola”.

Así, “con el apoyo y el trabajo en conjunto de viticultores o agricultores en general y científicos”, continuó el enólogo de Terras Gauda, “procuramos promover soluciones innovadoras y adaptadas a cada zona concreta para mejorar la salud del suelo”.

Domínguez incidió en el concepto de laboratorio viviente, “estructuras de innovación o investigación en entornos reales en las que participa la mayor parte de agentes posibles, a todos los niveles, para trabajar en una idea concreta, en este caso en la salud del suelo”, mediante el que se analizan “los problemas detectados en cada zona y se buscan las soluciones”.

Por último, respecto a la vendimia que contaban con finalizar el día 20, el director general señaló que tenían unas “perspectivas muy buenas” por la cantidad y la calidad de uva, “tremendamente sana”, gracias también a que el clima acompañó.

Archivado en

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *