El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, viajó a Ucrania el pasado 23 de febrero a pocas horas del primer aniversario del inicio de la guerra por la invasión rusa para trasladar al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, el apoyo de la sociedad española. Además de la reunión bilateral en Kiev, Sánchez visitó la ciudad de Bucha y el barrio de Irpin y pronunció un discurso ante la Rada Suprema, el parlamento ucraniano. El presidente del Gobierno anunció el aumento a 10 carros de combate Leopard que España enviará a Ucrania para apoyar a las tropas de este país y que la ministra de Defensa, Margarita Robles, había limitado a seis. En materia de acogida de personas refugiadas, España brinda apoyo a más de 165.000 ucranianos, facilitándoles la integración y el acceso al sistema sanitario y educativo. Y acordó con el Banco Mundial una garantía de 100 millones de euros para reparar infraestructuras sanitarias en Ucrania.
Precisamente, el apoyo a este país es otro de los puntos de enfrentamiento entre el PSOE y Podemos, los socios de Gobierno. La ministra de Derechos Sociales y secretaria general de Podemos, Ione Belarra, tachó de “error” haber enviado armas porque contribuye “a la escalada bélica” y “no ha ayudado en nada a Ucrania”.





