Pedro Sánchez prescinde de su núcleo duro en el Gobierno y mantiene a los ministros de Podemos

El presidente realiza una amplia remodelación del Ejecutivo que no afecta a Escrivá al frente de Migraciones

Los miembros del Gobierno que juraron sus nuevos cargos ante el Rey en presencia de Pedro Sánchez, de izquierda a derecha: José Manuel Albares, Diana Morant, Yolanda Díaz, Isabel Rodríguez, Pilar Alegría, María Jesús Montero, Raquel Sánchez, Nadia Calviño, Félix Bolaños, Teresa Ribera, Miquel Iceta y Pilar Llop.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ofreció el pasado 10 de julio una comparecencia sin preguntas ni periodistas para anunciar la remodelación del Ejecutivo, tras comunicársela al Rey Felipe VI, en el Palacio de La Zarzuela. Una crisis de Gobierno que llevaba varias semanas circulando como rumor inminente en los círculos políticos y de los medios de comunicación.

Los cambios son muchos más de los esperados y, sobre todo, de mayor calado. Especialmente porque prescinde de su núcleo duro en el Ejecutivo. Por un lado, la vicepresidenta primera Carmen Calvo y el ministro de Transportes y hombre fuerte del PSOE como secretario de Organización, José Luis Ábalos, que le han acompañado en todo su periplo en la oposición y en el Gobierno, incluso en los tiempos en que Sánchez tuvo que luchar por el liderazgo en el partido.

Y, por otro lado, sale también del Ejecutivo el jefe de Gabinete del presidente, Iván Redondo, a quien se considera el muñidor de la moción de censura que llevó a Pedro Sánchez al poder y del acuerdo con Unidas Podemos para formar el primer Ejecutivo de coalición del actual periodo democrático de España, además de los pactos con los socios de legislatura. Le sustituye Óscar López (Madrid, 1973), hombre de partido en el PSOE y actual presidente de Paradores.

Con la salida de Calvo, se elimina una Vicepresidencia de las cuatro que había y Sánchez designa a Nadia Calviño como vicepresidenta primera, además de ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital. Como consecuencia de ello, ascienden un puesto en el escalafón las otras dos vicepresidentas: Yolanda Díaz se convierte en vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social y Teresa Ribera en vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, ambas con las mismas carteras.

El Ministerio que dirigía Carmen Calvo -Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática- pasa a manos del hasta ahora secretario general de la Presidencia del Gobierno, Félix Bolaños García (Madrid, 1975); un hombre de la total confianza de Pedro Sánchez, que se encargará de coordinar la acción del Ejecutivo.

La crisis diplomática con Marruecos le cuesta el cargo a Arancha González Laya y el hasta ahora embajador de España en Francia, José Manuel Albares Bueno (Madrid, 1972), recibe la confianza del presidente como ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación.

Otra caída relevante es la del ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, a pesar de haber sacado adelante el encargo de Sánchez de la concesión de los indultos a los líderes independentistas catalanes encarcelados. Asume su cartera la actual presidenta del Senado, Pilar Llop Cuenca (Madrid, 1973), a quien sustituye en el cargo el dirigente socialista Ander Gil (Barakaldo, 1974).

La Portavocía del Gobierno la pierde María Jesús Montero, que mantiene el Ministerio de Hacienda y añade la competencia de Función Pública que a su vez se desliga de la cartera de Política Territorial. Una de las caras nuevas, la exalcaldesa de Puertollano (Ciudad Real), Isabel Rodríguez García (Abenójar, Ciudad Real, 1981), se convierte en la nueva Portavoz del Gobierno y en ministra de Política Territorial.

Esa cartera la pierde Miquel Iceta que pasa a Cultura y Deportes en sustitución de José Manuel Rodríguez Uribes, que abandona el Ejecutivo.

La cuota de los socialistas catalanes aumenta con otra exalcaldesa: la de Gavà (Barcelona), Raquel Sánchez Jiménez (Barcelona, 1975). Es la persona elegida por Sánchez para relevar a Ábalos en el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana.

Diana Morant Ripoll (Gandía, Valencia, 1980) es la tercera exalcaldesa que se incorpora al Ejecutivo como ministra de Ciencia e Innovación, en sustitución del exastronauta Pedro Duque, tras dejar el Ayuntamiento de su municipio natal.

La última cara nueva es la de Pilar Alegría Continente (Zaragoza, 1977), que era delegada del Gobierno en Aragón y se convierte en ministra de Educación y Formación Profesional, recogiendo la cartera que abandona Isabel Celáa.

Siete salidas y varios cambios de competencias

En total, salen siete ministros en el mayor cese de titulares de carteras del actual periodo democrático y se producen movimientos de departamento y de competencias que, en ningún caso, afectan a los dirigentes de Unidas Podemos: Yolanda Díaz, ministra de Trabajo y Economía Social; Ione Belarra, ministra de Derechos Sociales y Agenda 2030; Irene Montero, ministra de Igualdad; Alberto Garzón, ministro de Consumo; y Manuel Castells, ministro de Universidades.

Según publican la gran mayoría de los medios de comunicación, la continuidad de los ministros elegidos por Podemos fue motivo de negociación entre el presidente Pedro Sánchez y la vicepresidenta Yolanda Díaz, nombrada por Pablo Iglesias cuando abandonó el Ejecutivo como la líder de este sector en la coalición. Unos medios aseguran que Sánchez no tenía previsto cesar a ninguno de ellos y otros apuntan a que fue una exigencia de Díaz.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante su comparecencia en La Moncloa para detallar la nueva configuración del Ejecutivo.

Lo que tampoco quiso tocar el presidente del Gobierno es el equipo económico, que incluso aumenta su relevancia jerárquica con el ascenso de Nadia Calviño. Así, siguen María Jesús Montero en Hacienda, Reyes Maroto en Industria, Comercio y Turismo, José Luis Escrivá en Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, y la propia Yolanda Díaz en Trabajo y Economía Social.

Por tanto, el responsable de la atención a la ciudadanía española en el extranjero, José Luis Escrivá, se mantiene en esta responsabilidad a pesar de la creciente indignación y profundo malestar con su gestión de los españoles en el extranjero, cuya situación actual está marcada por la incertidumbre, con reclamaciones históricas de la colectividad pendientes de solución, por los recortes presupuestarios y los prejuicios de un Ministerio que ignora el potencial de este colectivo, además de la pérdida de protagonismo de sus representantes.

También continúa al frente del Ministerio de Sanidad, Carolina Darias, y del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas; así como los titulares de las denominadas carteras de Estado: Margarita Robles en Defensa, y Fernando Grande-Marlaska en Interior.

No hay reducción de departamentos

La tercera crisis de Gobierno en sólo año y medio de legislatura no supone, sin embargo, la reducción de departamentos puesto que sigue con una estructura de 23 ministerios, la mayor de la democracia reciente en España, dejando de lado los ministros sin cartera del último Gobierno de Adolfo Suárez. El nuevo equipo lo forman 14 mujeres y 9 hombres, con lo que la presencia femenina aumenta al 63% con respecto al 54% que tenía hasta ahora. Y la edad media baja de 55 a 50 años.

En su comparecencia sin preguntas, el jefe del Ejecutivo aseguró que, cuando restan 30 meses de legislatura, el Gobierno “inicia una nueva etapa” con la “incorporación de mujeres y hombres jóvenes de valía extraordinaria, muy curtidos en el servicio público y con un espíritu de cercanía a los ciudadanos”. “Un equipo que recibe un gran impulso para acometer una recuperación justa, aportando juventud y cercanía”.

En este sentido, Pedro Sánchez subrayó que, una vez superado lo más duro de la pandemia, el nuevo Gobierno “tendrá como principal tarea consolidar la recuperación económica y la creación de empleo” y “gestionar la enorme oportunidad que representan los fondos europeos” para apuntalar la modernización de nuestra economía. De ahí el ascenso de Nadia Calviño.

“Desde hoy mismo comienza el Gobierno de la Recuperación. Un Gobierno de mujeres y hombres para superar por completo la peor calamidad vivida por la humanidad en décadas y para aprovechar una oportunidad excepcional de poner en pie una España mejor”, sentenció.

Una recuperación que -explicó el presidente- “será social” para que “los frutos del crecimiento lleguen a toda la sociedad empezando por quienes más precisan del apoyo público”; “será digital”, porque una economía más productiva y competitiva pasa por un gran salto adelante en la digitalización; “será verde, porque tras la descomunal crisis de la Covid-19 todos somos aún más conscientes de que debemos evitar a toda a emergencia climática contra la que no existe más vacuna que la transición energética y las políticas medioambientales” y “también tiene que ser feminista, porque solo con la incorporación plena de la mujer en pie de igualdad podremos construir la España mejor a la que todos aspiramos”.

Finalmente, Sánchez destacó que el nuevo Gobierno supone, “una renovación generacional” y “refuerza, aún más, la presencia de mujeres al frente de ministerios, lo que convierte de nuevo a nuestro país en referente en la paridad de género”; además de señalar que al Ejecutivo “se incorporan perfiles procedentes de la acción municipal, la política de proximidad, con trayectorias de éxito en la gestión en sus respectivas ciudades”.

La promesa del cargo de los nuevos miembros del Gobierno tuvo lugar en el Palacio de La Zarzuela, el día 12, en un acto presidido por el Rey de España, Felipe VI. Posteriormente, se produjo el traspaso de carteras entre los ministros salientes y los entrantes.

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