Pedro Sánchez garantiza la continuidad “sí o sí” de la siderurgia integral en Asturias

El presidente del Principado defiende en Moncloa el acuerdo del Parlamento sobre la financiación

Pedro Sánchez y Adrián Barbón se saludan antes de su reunión en el Palacio de la Moncloa.

El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, garantizó el pasado 27 de septiembre al presidente del Gobierno de Asturias, Adrián Barbón, “sí o sí” la continuidad de la siderurgia integral en la Comunidad Autónoma. La política industrial fue uno de los cinco ejes abordados por el jefe del Ejecutivo asturiano en la reunión celebrada en el palacio de La Moncloa, donde también defendió el acuerdo alcanzado entre los grupos parlamentarios respecto a la financiación autonómica.

Barbón y Sánchez se entrevistaron durante cerca de hora y media. Tiempo suficiente para que el líder del Gobierno autonómico repasara las “líneas estratégicas para los tres años que faltan de legislatura”. El presidente agrupó los asuntos tratados en cinco grandes bloques: financiación autonómica, infraestructuras, política industrial, vivienda y, englobadas en el último capítulo, dos iniciativas puestas en marcha en Asturias que, según una nota de prensa del Gobierno asturiano, pueden servir de ejemplo para toda España: Les Escuelines y la tarifa plana Conecta.

La cordialidad del encuentro fue evidente, expresada tanto en los gestos como en las declaraciones del presidente del Principado. Barbón acudió pertrechado con un dosier sobre las prioridades del Gobierno de Asturias y otros dos documentos que le sirven de hoja de ruta: el acuerdo sobre financiación autonómica -refrendado en 2020 por todos los grupos parlamentarios, con la excepción de Vox- y la Alianza por las Infraestructuras, ratificado este verano.

Necesidad de más recursos

El jefe del ejecutivo autonómico y Sánchez coincidieron en un planteamiento de fondo respecto a la financiación: el modelo actual es obsoleto, todas las comunidades necesitan más recursos y el aumento debe ir ligado a la calidad de los servicios públicos. “Me ha asegurado que habrá más recursos para todas las comunidades”, enfatizó Barbón. La mención a los servicios públicos no es casual: ambos presidentes comparten su rechazo a la política practicada por los gobiernos de algunas comunidades, “que con una mano bajan impuestos y con la otra piden más fondos al Estado”.

El pacto autonómico sobre financiación descansa sobre varios pilares. Uno es la multilateralidad, de modo que la reforma sea debatida en pie de igualdad en el Consejo de Política Fiscal y Financiera, donde están representadas todas las comunidades. Otro, la necesidad de atender rasgos específicos de Asturias, como el envejecimiento demográfico o la dispersión de la población. Barbón insistió en ambos principios. “Nunca votaré en contra de los intereses de Asturias”, advirtió.

Arcelor

La política industrial -y, en concreto, Arcelor- fue otro de los grandes ejes. En este ámbito, los criterios de Sánchez y Barbón fueron prácticamente coincidentes: respaldo a las tesis del Informe Draghi para que la Unión Europea desarrolle una política industrial potente y certeza de que Asturias mantendrá la siderurgia integral, la única existente hoy en día en España. “Preferentemente, a través de Arcelor”, afirmó Barbón, pero sin cerrar la puerta a otras posibilidades. El objetivo es asegurar la construcción de la planta de DRI prevista en el plan de descarbonización de la empresa siderúrgica, para la que cuenta con una ayuda de 450 millones.

Infraestructuras

El vial de Jove -una infraestructura angular para la zona oeste de Gijón- y el peaje del Huerna protagonizaron el apartado dedicado a las comunicaciones. El presidente explicó a Pedro Sánchez el rechazo compartido del Ayuntamiento de Gijón y del Gobierno de Asturias al proyecto que ha planteado el Ministerio, y que pasa por la construcción de un vial en superficie. Está prevista una reunión entre las tres administraciones -Ministerio, Consistorio y Principado- para intentar consensuar una alternativa.

El peaje, una anomalía

En cuanto al peaje del Huerna, prorrogado hasta 2050 por el Gobierno central presidido por José María Aznar, Barbón reclamó que continúen incrementándose las bonificaciones, con el objetivo último de suprimirlo. “El peaje, una anomalía, tiene que desaparecer”, afirmó rotundo el presidente asturiano.

En sus carpetas no solo incluyó reclamaciones. Barbón también puso sobre la mesa dos iniciativas del Principado que pueden servir de “banco de pruebas” para otras comunidades: la tarifa plana Conecta, que ya utilizan más de 230.000 asturianos y que ha supuesto un espaldarazo al uso del transporte público, y Les Escuelines, un proyecto pionero para contar con una red autonómica y gratuita de centros para alumnado de 0 a años.

Barbón reconoció, asimismo, una discrepancia: la protección del lobo. El Gobierno de Asturias continúa defendiendo que este animal deje de estar incluido en el listado de especies con protección especial.

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