La ciudad de Nueva York ha reconocido oficialmente la huella de la emigración española en Manhattan con la denominación de la esquina de West 14th Street y Eighth Avenue como ‘Little Spain-La Nacional Way’. El acto de inauguración se celebró el pasado 21 de septiembre, coincidiendo con el inicio del Mes de la Herencia Hispana, y supone un homenaje a casi dos siglos de presencia española y de la comunidad hispanohablante en el West Side de la ciudad.
La iniciativa reconoce especialmente la trayectoria de La Nacional-Spanish Benevolent Society, fundada en 1868 y considerada la institución española más antigua de Estados Unidos. La ceremonia estuvo encabezada por el concejal del Distrito 3 de Nueva York, Carl Wilson, representantes de La Nacional y la cónsul general de España, Marta de Blas, y continuó con una recepción en el restaurante español situado en la planta baja del histórico edificio de la organización, en el número 239 de West 14th Street.
La Nacional nació con el objetivo de fomentar la fraternidad y la solidaridad entre los residentes españoles e hispanoamericanos de Estados Unidos. Durante generaciones desempeñó un papel de apoyo para los emigrantes españoles recién llegados, al tiempo que se convirtió en lugar de encuentro para las familias ya asentadas en Nueva York.

El edificio de 239 West 14th Street adquirió especial relevancia en 1925, cuando José Camprubí, uno de los primeros presidentes de La Nacional y propietario del diario El Diario La Prensa, compró el inmueble. El lugar se convirtió en el corazón de la zona conocida históricamente como Little Spain, situada en la confluencia de los actuales Greenwich Village, Chelsea y Meatpacking District.
Durante buena parte del siglo XX, West 14th Street y sus alrededores acogieron una importante comunidad de emigrantes españoles. Los españoles y otros inmigrantes hispanohablantes establecieron negocios, restaurantes e instituciones y participaron en iniciativas sociales y cívicas. Algunas empresas surgidas en este entorno, como Goya y Café Bustelo, terminaron convirtiéndose en marcas de alcance nacional.
La presencia española también dejó su huella en el ámbito religioso y comunitario. En 1902 se creó Our Lady of Guadalupe, considerada la primera parroquia de Nueva York en lengua española. La propia historia de La Nacional está vinculada, además, al desarrollo de la comunidad hispana de la ciudad: uno de sus antiguos presidentes, Emilio Núñez, fue el primer juez hispano de Nueva York y posteriormente contribuyó a la creación de la Puerto Rican Bar Association.
La Nacional fue asimismo una de las instituciones fundadoras del Hispanic Day Parade of New York, en el que participan representantes de los 21 países de habla española. La entidad mantiene actualmente su actividad como centro cultural y social, con programas, cursos, actividades para jóvenes, exposiciones, música, danza y encuentros comunitarios, además de su histórico restaurante.
La nueva denominación llega en un momento especialmente significativo para la institución. En 2025 se cumplieron 100 años desde que La Nacional estableció su sede permanente en el número 239 de West 14th Street, edificio que continúa siendo un punto de referencia para las familias españolas y sus descendientes en Nueva York.
El director ejecutivo de La Nacional, Robert Sanfiz, destacó el significado del reconocimiento para varias generaciones de inmigrantes españoles que encontraron en este barrio un lugar de acogida y construyeron allí sus vidas y comunidades. Por su parte, la directora de Relaciones Institucionales, Michelle Mirón, subrayó la importancia de conservar los barrios históricos que permiten mantener viva la memoria de las comunidades emigrantes que contribuyeron a construir Nueva York.
La organización considera que ‘Little Spain-La Nacional Way’ representa un lugar de memoria y pertenencia para la comunidad española y, al mismo tiempo, un capítulo de la historia más amplia de los neoyorquinos de origen hispano que levantaron negocios, familias e instituciones en la ciudad. La Nacional continúa actualmente como espacio de encuentro para las nuevas generaciones de familias españolas y para el conjunto de la comunidad hispana y latina de Nueva York.





