Zapatero se responsabiliza de la situación del AVE en Barcelona mientras se suceden los socavones

Rechaza las peticiones unánimes de dimisión de la ministra Magdalena Álvarez

Zapatero, que rechazó las numerosas peticiones de que dimita la ministra de Fomento, Magdelena Álvarez, se responsabilizó de la situación creada.
José Luis Rodríguez Zapatero decidió visitar por sorpresa L´Hospitalet de Llobregat y la estación de Bellvitge, que es la zona más afectada por los problemas en las obras. En el mismo día de esta visita, apareció un nuevo sovacón, esta vez de dos metros de largo y otros tantos de ancho, aunque sin que se registrasen víctimas personales, ya que días antes se habían suspendido los servicios de Cercanías tras la aparición de otro agujero, lo que provoca problemas a numerosas personas que pierden horas y llegan tarde al trabajo. El problema afecta a las carreteras, que se ven colapsadas. Zapatero, que asumió la responsabilidad de la crisis, en el sentido de que estas obras las ejecuta el Gobierno central, descartó la destitución de la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, cuya dimisión pidieron los grupos políticos por la gestión de las obras.
Concretamente, Zapatero señaló que asumía “personalmente” las responsabilidad por los “errores” cometidos, ya que se produjeron”en un tramo concreto dentro del ámbito de responsabilidades del Gobierno”.
Durante la visita, Zapatero estuvo acompañado por el presidente de la Generalitat, José Montilla, el presidente del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif), Antonio González, y el presidente de OHL, Miguel Villar Mir. El BNG en el Congreso registró una pregunta al Ministerio de Fomento sobre si puede existir una relación entre estos problemas en el AVE en Barcelona, concretamente, e el tramo que de la empresa OHL, y el conflicto que Villar Mir mantiene respecto al pago por la expropiación de la mina de Serrabal, en Galicia.
Ante la visita, el presidente del PP, Mariano Rajoy, lamentó que Zapatero hubiese acudido a Cataluña un día de domingo en lugar de un lunes o un martes “para ver de verdad lo que está sucediendo en Barcelona”, según dijo, en referencia a los problemas que sufren miles de ciudadanos en sus desplazamientos.
Tras la aparición de los hasta diez socavones, el Gobierno decidió efectuar cambios en la gestión de las obras. Así, aunque confirmó que la constructora OHL continúa con los trabajos, el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias será el que supervise las obras de OHL, a la que el ministerio de Fomento culpa de los accidentes y retrasos sufridos, y también se cambiará la dirección de los trabajos. El secretario de Estado de Infraestructuras, Víctor Morlán, y el presidente de Adif, Antonio González, explicaron que, como primera medida, se consolidará todo el entorno de vías para evitar nuevos hundimientos y corrimientos de tierra. Se contratará, además, a otras empresas para agilizar el restablecimiento del servicio de Cercanías y garantizar la seguridad.
Por su parte, la vicepresidenta del Gobienro, María Teresa Fernández de la Vega, en una entrevista de la cadena radiofónica SER, se mostró tajante al afirmar que el objetivo fundamental del Gobierno en las obras que se están llevando a cabo en Barcelona es que respondan “por encima de todo” a la seguridad.
Añadió que si hay que pedir responsabilidades por posibles incumplimientos a las empresas, se pedirán.