Zapatero gana las elecciones sin mayoría absoluta y Rajoy mejora resultados pero mantiene la distancia

Izquierda Unida cae a dos escaños y Llamazares se va mientras Esquerra se descalabra al perder cinco

Las dos formaciones aumentaron sus apoyos y mantienen la distancia de 16 escaños de la cita electoral de 2004 en lo que es una consolidación del bipartidismo que arrasó a Izquierda Unida y a Esquerra Republicana.
A la espera del recuento de voto emigrante, los socialistas consiguieron 11.064.524 votos en toda España, el 43,64 por ciento del total, y los populares se hicieron con el 40,11 por ciento de los apoyos, al lograr 10.169.973 sufragios. José Luis Rodríguez Zapatero consiguió, de este modo, que los españoles respaldaran sus cuatro años al frente del Gobierno, en una legislatura en la que recibió duras críticas por parte del Partido Popular. Cataluña fue clave para esta victoria de los socialistas, donde el PSOE consiguió 25 diputados frente a los 21 que logró en la anterior cita electoral de hace cuatro años. Zapatero entiende, según sus declaraciones tras conocerse los resultados, que los españoles le encargan que abra una nueva etapa en la que no hay cabida para la crispación y la confrontación y en la que deberá buscar los acuerdos en los asuntos de Estado.
Mariano Rajoy al frente del Partido Popular, por su parte, consigue mejorar los resultados de hace cuatro años, aunque no de forma suficiente para gobernar España y ni siquiera para recortar la distancia con los socialistas, ya que la diferencia entre las dos formaciones, a espera del recuento del voto emigrante, se mantiene en dieciséis escaños.
El líder popular compareció emocionado ante sus simpatizantes cuando se conocieron los resultados electorales y destacó el hecho del alto número de votos conseguidos, al tiempo que explicó que había deseado buena suerte al frente del Ejecutivo a José Luis Rodríguez Zapatero, “por el bien de los españoles”.
Alta participación
En unas elecciones en las que el terrorismo, en esta ocasión el de los etarras, volvió a estar presente, con el asesinato del ex concejal socialista en Mondragón, emigrante castellano y leonés en el País Vasco Isaías Carrasco, la participación de los españoles en el proceso electoral se situó en el 75,32 por ciento.
De este modo, estuvo en niveles similares de la cita del año 2004, cuando el 75,66 por ciento de los electores acudieron a las urnas, días después de los atentados del 11 de marzo de Madrid.
Se refuerza el bipartidismo
El aumento del apoyo que consiguieron José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy fue en detrimento de los grupos minoritarios, con Esquerra Republicana que cayó desde los ochos escaños que tuvo estos últimos cuatro años a los tres con los que contará en la próxima legislatura, cuando se constituya el Congreso en el mes de abril.
También fue dura la caída para Izquierda Unida, que pierde su grupo parlamentario propio y pasa de cinco a dos escaños en el Congreso de los Diputados.
El que fue candidato a la Presidencia del Gobierno por esta formación, Gaspar Llamazares, anunció que no se volverá a presentar a la reelección de su cargo como coordinador general de Izquierda Unida, con lo que dejará de estar al frente de la formación. El cambio se producirá en dos meses, cuando convocará la Asamblea de la federación.
Gaspar Llamazares, ante sus militantes, manifestó que Izquierda Unida fue arrasada por el “tsunami bipartidista” y calificó de “injusto” un resultado que reconoció que es malo y que representa un “fracaso”, aunque no de Izquierda Unida como proyecto.
En el País Vasco también se produjeron cambios importantes, ya que el Partido Nacionalista Vasco, que está en la actualidad en el Gobierno de la Comunidad Autónoma, dejó de ser la fuerza más votada, a favor de los socialista, y el PP también mejoró su resultado en esta Autonomía.


CiU sube hasta los once diputados

Convergència i Unió (CiU), con Josep Antoni Duran Lleida al frente, mejoró sus resultados en cuanto a representación ya que consiguió hacerse con once escaños en el Congreso frente a los diez con los que contaba en la anterior legislatura. Al tener el PSOE que pactar para gobernar por no haber logrado la mayoría absoluta, Duran Lleida afirmó, nada más conocerse los resultados, que no será él el que descuelgue el teléfono ya que esa tarea le corresponde al que desee pactar y señaló que, en todo caso, sus condiciones serían las que se derivan de las principales líneas del programa electoral que CiU fue desgranando a lo largo de toda la campaña electoral.


El partido de Rosa Díez, UPyD, entra en el Congreso con un acto

El partido que creó Rosa Díez, Unión, Progreso y Democracia, con 303.535 votos, consigue entrar en el Congreso de los Diputados, con un escaño. La formación de la ex socialista, que dejó la formación principalmente por su postura discrepante en cuanto a la relación con los nacionalistas, consigue así irrumpir en el escenario parlamentario español, dónde formará parte del grupo mixto.
En la comparecencia de Rosa Díez tras conocerse los resultados, se oyeron voces que reclamaban una reforma de la ley electoral de cara a que se reduzca el peso de representación que consiguen los nacionalistas y evitar que fuerzas con menos votos, como en esta ocasión fue el caso de Esquerra, Bloque Nacionalista Galego o Coalición Canaria, consigan más diputados en el Congreso, en concreto, tres, dos y dos, frente al único que logra la formación de Rosa Díez.
La líder de Unión, Progreso y Democracia manifestó en la comparecencia que efectuó ante sus simpatizantes l término de la jornada que no defraudará y que su tarea será a favor del consenso y de la igualdad de todos los españoles. “Haremos lo mejor que sabemos nuestro trabajo para corresponder a esa confianza”, señaló.
Por otra parte, Chunta Aragonesista y Eusko Alkartasuna, que contaban cada uno con un diputado en la Cámara Baja en la anterior legislatura, dejan de tener representación en la actual.