El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, defendió ante la cumbre del G-20 que se celebró en Toronto las medidas de ajuste fiscal aprobadas por España y otros países europeos para reducir el déficit público, así como la reforma del mercado laboral y la nueva ley de cajas que actualmente se negocia con el PP.El jefe del Ejecutivo y presidente de turno de la Unión Europea fue uno de los oradores de la cena con la que ha comenzado la cumbre del G-20. En su intervención se refirió a la necesidad de emprender cambios para garantizar el sistema de pensiones. Rodríguez Zapatero aludió a las dificultades que está atravesando Europa y al mecanismo de ayuda financiera para prevenir futuras crisis.
En este sentido, abogó por que los planes de consolidación fiscal sean compatibles con el impulso al crecimiento económico, en línea con lo defendido por el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, con quien conversó al inicio de las sesiones del G-20.Al término de la cumbre, el presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero explicó que su prioridad, sobre la que señaló que no vacilará, es la “imperiosa” reducción del déficit y las reformas estructurales que permitirán registrar crecimiento “sin gasto público”. Días antes, se daba a conocer el dato de que pese a la crisis económico el Producto Interior Bruto español por habitante de España, expresado en paridad de poder de compra, alcanzó el año pasado el 103% de la media de los Veintisiete, un punto por encima de Italia, que se quedó en el 10.Apoyo de ObamaAdemás, el presidente estadounidense, Barack Obama, expresó en conversación telefónica con José Luis Rodríguez Zapatero su apoyo a las medidas económicas adoptadas por el Gobierno español. Obama “expresó su apoyo a las medidas económicas difíciles, pero necesarias” de Zapatero.