Uno de los fallecidos frecuentaba el bar de otra española, a 100 metros de los hechos

La propietaria de un bar español, Sol, relata su experiencia a una televisión.

Sol, la española propietaria de un bar -La Prune Folle (la ciruela loca)- a 100 metros de los atentados, conocía a Juan Alberto González, uno de los fallecidos en la sala Bataclan, que frecuentaba su local como cliente y de hecho estuvo unos días antes con su esposa y amigos. “Estuvieron aquí con unos amigos que vinieron de España a pasar unos días con ellos, un chico encantador, simpático y amable”.
La propietaria de La Prune Folle explicó su experiencia en la fatídica noche de los atentados. “Nos enteramos que había disparos por un cliente que pasaba por delante del bar y nos avisó que había una persona muerta en la calle y tiros en el bar Le Carillon, que está a 200  metros de aquí. En nuestro local no escuchamos nada, pues teníamos la música puesta. Al comentarme esto, pensé que sería un ajuste de cuentas como pasa muchas veces”.
“Me di cuenta que algo grave pasaba cuando empezamos a ver pasar ambulancias, policía y ver gente correr en todas las direcciones. Entré en internet y vimos ya las primeras noticias, los teléfonos de los clientes empezaron a sonar y ya veíamos a la gente pasar corriendo. De inmediato, cerramos el bar, apagamos las luces y bajamos los clientes y personal a la sala del sótano donde estuvimos  hasta las 4 de la mañana”, relató Sol.