Una fuga en un depósito de Adif con 50.000 litros de gasoil hace saltar las alarmas en Ourense

Las autoridades discrepan sobre el alcance de sus efectos en el río Miño mientras el Bloque pide explicaciones en el Congreso

El comisario de aguas de la Confederación Hidrográfica del Norte (CHN), Manuel Gutiérrez, destacó que la problemática del vertido “se ha limitado a la planta depuradora” y que los restos de gasóleo que llegan al río Miño lo hacen “en proporciones bastante diluidas” y no causan afección al entorno. “No decimos que no llegue”, reconoció en Ourense, al explicar que no existen manchas apreciables en el río y que simplemente llegan muy diluidos restos del vertido que no pudieron ser retenidos en los lodos de la depuradora.
El presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, aseguró que “no llegó nada” al Miño, en contradicción con las palabras del comisario de aguas de la Confederación Hidrográfica del Norte, quien había indicado que llegaban restos de gasóleo “en proporciones bastante diluidas”. Frente a ello, el jefe del Ejecutivo explicó que la depuradora “funciona correctamente” e insistió en que “es cierto que se ha producido el incidente, pero no es menos cierto que no llegó nada al río”. Por su parte, la Consellería de Medio Ambiente abrió un expediente informativo a la empresa Adif, en una acción que se realiza de forma inmediata cuando se produce un accidente de este tipo, para estudiar si es motivo de sanción.
El senador del BNG por designación autonómica, Xosé Manuel Pérez Bouza, solicitó la comparecencia en el Senado del presidente de Adif para que “aclare las circunstancias en las que se produjo el vertido de más de 50.000 litros de gasóleo al río Miño desde los talleres situados en el barrio de Oira”, según una nota del Bloque, y le solicita que explique por qué Adif no informó públicamente del vertido a pesar del riesgo medioambiental que suponía.