Un pesquero rescata en un cayuco a un inmigrante que vio cómo morían sus 56 compañeros

En el momento de ser encontrado, el joven, que rondaba los 25 años de edad, estaba con los cadáveres de otras siete personas, a los que no tuvo fuerzas para arrojar al mar.
El cayuco había partido 21 días antes y se le rompió el motor de la barca. El capitán del Tiburón III entregó a la tripulación del Esperanza del Mar,el barcp hospital español que se hizo cargo del inmigrante rescatado y de los cuerpos de los fallecidos, una caja con dinero y números de teléfono.
El pesquero gallego encontró el cayuco cuando regresaba de faenar durante cuatro meses en Ecuador, a cuatrocientas millas al sur de las Islas Canarias. El joven rescatado relató que pasaron 21 días sin agua ni comida en el cayuco y que sus compañeros fueron muriendo y los cadáveres los arrojaban al mar.
Las siete víctimas que se encontraban junto al inmigrante llevaban cuatro o cinco días muertas, pero la falta de fuezas impidió que fuesen echadas al agua.