Según explicó Suárez Canal en la V Muestra de Cultivos del bajo Miño, en Tomiño (Pontevedra), esta marca pretende “consolidar un producto potencialmente diferenciado” que “aporte un valor añadido al consumidor”.
Esta marca de calidad estará sustentada en un reglamento específico en el que certificarán los productos de la huerta gallega para “ser identificados con una contraetiqueta registrada como una marca de garantía” que “complementará a la de la propia empresa productora”.
Así, esta iniciativa permitirá un “sistema de identificación” de este tipo de productos y la “potenciación de los cultivos al aire libre y las hortalizas de invierno” de “carácter más específico, local y diferenciado en Galicia”.
Mujeres
Por otro lado, el 51% de las personas que optaron por trabajar en el campo entre 2005 y 2007 eran mujeres, un total de 1.098, según desveló Suárez Canal en la Comisión de Agricultura.