Ante la situación en la que se vieron envueltos miles de pasajeros de Spanair, la compañía se puso en contacto con otras aerolíneas (especialmente con Vueling, Iberia y Air Europa) para encontrar soluciones alternativas a aquellos pasajeros afectados que deseasen volar durante los días siguientes, ofreciéndoles tarifas especiales, en principio, a precios más bajos, aunque muchos pasajeros denunciaron que tuvieron que desembolsar altas cantidades. El 30 de enero, los pilotos de Iberia del Sepla, que seguían una nueva huelga por la creación de Iberia Express, se ofrecieron a volar gratis para poder trasladar a los pasajeros afectados. Spanair justificó la suspensión de las operaciones en la noche del viernes ante la decisión de Quatar Airways de no entrar en la compañía y la consiguiente falta de liquidez, después de que la Generalitat catalana le comunicase que no podría darle más ayudas.La compañía presentó concurso de acreedores el 30 de enero con una deuda de 300 millones de euros, lo que, según algunas fuentes, le impedía disponer incluso de dinero para el combustible de los aviones.
La presentación del concurso de acreedores paraliza el cobro por parte de éstos hasta que no se designe un nuevo administrador. Además de los miles de pasajeros de Spanair afectados -la compañía vendió vuelos incluso en la tarde del viernes en la que cesó sus operaciones- los 2.400 trabajadores de la compañía se encuentran en una situación delicada. La empresa les adelantó mil euros de la nómina de enero, pero no se comprometió a abonarla en su totalidad.El lunes 30 de enero los empleados de la compañía se reunían en asambleas para decidir las posibles medidas de protesta que iban a adoptar. Además, están afectados unos 1.500 empleados de la compañía que prestaba asistencia en tierra a Spanair. La ministra de Fomento, Ana Pastor, anunciaba que su departamento notificaría a la compañía el inicio de un procedimiento sancionador por dos infracciones muy graves de la Ley de Seguridad Aérea que podrían acarrear una multa de hasta 4,5 millones de euros cada una, así como la retirada de la licencia, por el cese abrupto de sus vuelos.Además, el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación tuvo que rescatar a cerca de doscientas personas que se vieron afectadas en África por la suspensión de los vuelos de la compañía Spanair.
