Sanidad compromete la continuidad de las reformas en cinco hospitales

En el segundo Plan de Infraestructuras Sanitarias

El consejero de Sanidad, Antonio Sáez Aguado.

El titular de Sanidad, Antonio Sáez Aguado, explicó al término de la reunión del Consejo Regional de Salud que el II Plan de Infraestructuras Sanitarias de Castilla y León 2011-2019 se estructurará en ocho puntos. Expresó el compromiso de la Junta de avanzar en la reforma y ampliación del Hospital Clínico Universitario de Valladolid, el Complejo Universitario de Salamanca, el centro de Benavente, el Rodríguez Chamorro de Zamora y el Hospital de Miranda de Ebro (Burgos).
No obstante, Sáez Aguado reconoció que no pudo concretar el ritmo de ejecución de estas actuaciones hasta que la Comunidad no cuente con los presupuestos de 2012 y con la previsión de ingresos. También, precisó que su Consejería tratará de mejorar la coordinación y la eficiencia en los próximos años para lo que recurrirá a las tecnologías. Así, indicó que se la Junta implantará la historia electrónica e iniciará proyectos para que sea compartida entre primaria y especializada.
Asimismo, Sáez Aguado indicó que el plan de infraestructuras también permitirá la implantación progresiva de la receta electrónica, que ya se realiza en primaria y atención hospitalaria. Además, el consejero de Sanidad sostuvo que se pretende extenderla también a las oficinas de farmacia, al tiempo que dejó claro que el «impulso decidido» que dará a las tecnologías en el ámbito de la sanidad.
Pacientes crónicos y pluripatológicos
La Consejería de Sanidad de Castilla y León desarrollará una Estrategia de Atención al Paciente Crónico y Pluripatológico con el fin de «mejorar» la atención de un grupo de pacientes «cada vez más numeroso» y que utiliza «gran cantidad de recursos sanitarios y sociales», por lo que «se hace necesario implementar la eficiencia» en el manejo de dichos recursos. La Estrategia, que podría aprobar el Consejo de Gobierno pasado el primer semestre del año para arrancar después del verano, aborda el problema desde tres frentes: desde la promoción de la salud y prevención de la enfermedad; atención integral entre sistemas, y desde la coordinación sociosanitaria, con especial énfasis en la dependencia. Además, plantea dos líneas de trabajo transversales, que son la gestión electrónica de la estrategia, de modo que los profesionales de Primaria y Especializada esté comunicados al momento, y una segunda que se dirige a la formación continuada de los profesionales y a la investigación sobre las enfermedades.