Rubalcaba fue elegido secretario general del PSOE ante el Plenario del 38 Congreso el 4 de febrero, tras haber obtenido el voto de 487 delegados, frente a los 465 que obtuvo Chacón. “Somos un partido fuerte”, fueron las primeras palabras que dirigió Rubalcaba a los delegados socialistas. Ya tras el nombramiento de la nueva Ejecutiva Federal, el nuevo líder del PSOE aseguró que “la unidad y el cambio” marcarán su gestión al frente del Partido Socialista.
De la nueva Ejecutiva Federal del PSOE forman parte, entre otros el lehendakari Patxi López y Elena Valenciano, que es la nueva número dos del partido, al ser la vicesecretaria general. El presidente del PSOE en sustitución de Manuel Chaves es José Antonio Griñán. Chacón renunció a entrar en la Ejecutiva y, de cara al futuro, la duda es si se presentará a las primarias para ser la candidata a las elecciones generales. En este punto, uno de las propuestas que se aprobaron en el 38º Congreso del PSOE es que se establezcan las primarias abiertas a los ciudadanos para la elección del candidato a la presidencia del Gobierno.En cuanto a la composición de la nueva Ejecutiva, pese a que recibió el apoyo de un ochenta por ciento de los asistentes al 38º Congreso del PSOE, suscitó algunas críticas por poco integradora.Así lo consideran desde el Partido Socialista de Cataluña, de donde procede Carme Chacón, y de otros destacados miembros del partido como el alcalde de Zaragoza, Juan Antonio Belloch.También apuntó en este mismo sentido el líder de la federación madrileña, Tomás Gómez. Fue polémica la respuesta de José Bono a estas críticas, ya que manifestó que los perdedores deben “someterse” al nuevo secretario general.
Despedida de Zapatero
El viernes 3 de febrero, en la apertura del Congreso, se produjo la despedida del expresidente del Gobierno y secretario general del PSOE saliente, José Luis Rodríguez Zapatero. Hizo mención a todas las iniciativas sociales que salieron de su Gobierno y, en cuanto a uno de los errores que se le achacan -reconocer tardíamente la crisis- indicó que nadie pudo vaticinar el alcance de lo que se avecinaba en cuanto a la situación económica.Por su parte, Griñán, antes de ser elegido presidente del PSOE y como presidente del Congreso socialista y secretario general del PSOE de Andalucía, explicó que la “razón profunda para haber recibido el apoyo ininterrumpido de la ciudadanía” en esta Comunidad Autónoma durante las tres últimas décadas es que “en Andalucía la derecha lleva 30 años intentando cambiar al gobierno socialista, y nosotros llevamos 30 años cambiando Andalucía”.
