Unos recursos que disminuyen en más de 560 millones a lo que hay que sumar la imposibilidad de endeudarse en la misma medida que el pasado año, al limitarse el déficit en un 1,3 por ciento del PIB. En este sentido, Castilla y León sólo podrá emitir 747,4 millones de euros de deuda nueva, prácticamente la mitad que este año. Herrera también quiso dejar claro que Castilla y León es una de las cuatro autonomías menos endeudadas, con el 6,1 por ciento del PIB, frente al 9.9 por ciento de la media de las autonomías.
La merma en los recursos disponibles para el año que viene habría rondado los 1.000 millones de euros si el Gobierno autonómico no hubiera tomado tres decisiones fundamentadas en la coherencia y la responsabilidad.
Así Herrera anunció que su Gobierno no va a renunciar a los 211 millones que le corresponde a Castilla y León por los anticipos previstos por el Fondo de Cooperación y que, incluso, irá a los tribunales para que esta cantidad llegue a la Comunidad. Asimismo, manifestó que Hacienda les ha permitido computar los 88 millones de la primera devolución de la liquidación negativa de 2008 como ingresos de endeudamiento sin incurrir en déficit. Por último, indicó que se incorporan 97 millones al Capítulo VIII, como créditos reembolsables, que supone un endeudamiento que tampoco incurre en déficit.
Pese a esta merma de ingresos, Herrera anunció que el Gobierno regional ha optado por no elevar la presión fiscal. Así habrá siete nuevos beneficios fiscales, lo que elevará a 43 las ventajas tributarias que estarán en vigor a los largo de 2011. Su aplicación favorecerá a 323.975 castellanos y leoneses, que dejarán de pagar 394,9 millones de euros en tributos.