Mientras, se abrió el debate sobre la elección del candidato popular en unas primarias.
En un acto celebrado en Toledo para agradecer a afiliados e interventores del PP de Castilla-La Mancha su trabajo en las últimas elecciones, Rajoy no hizo alusión a la posibilidad de que el candidato de su partido a la Presidencia del Gobierno se elija mediante primarias, pero ratificó su voluntad de ser el cabeza de lista dentro de cuatro años. “Me voy a presentar porque conozco este partido, porque buena parte de mi vida ha sido este partido, con momentos buenos y otros menos buenos”, subrayó, para indicar a continuación que la razón más importante son sus ganas de ganar los comicios generales de 2012.
En el mismo acto, la presidenta del PP de Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal, manifestó, en presencia de Mariano Rajoy, que él es el líder que necesita el PP, porque es el que “nos une a todos, el que vertebra este partido”, el que concita la unión de todos sus militantes y de “muchas sensibilidades”.
El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, y la presidenta madrileña, Esperanza Aguirre, evitaron opinar sobre el sistema de primarias para elegir al presidente del PP, mientras que su portavoz, Soraya Saénz de Santamaría, defendió el modelo actual como “absolutamente democrático”. La portavoz popular dijo que la propuesta de un compromisario del PP por Madrid para que sean los militantes los que elijan en primarias a su candidato a la Presidencia del Gobierno es un tema que se abordará en el debate de las ponencias en el XVI Congreso Nacional del partido y que “se decidirá por los compromisarios”.
Por otra parte, el PP convocó 1.294 asambleas para elegir a 2.500 compromisarios de los 3.025 que asistirán al Congreso Nacional, tal y como estableció la Junta Directiva Nacional en su reunión del pasado 31 de marzo. La elección de compromisarios en cada asamblea se efectuó mediante lista abierta, a la que se pudo presentar cualquier afiliado que lo hubiese solicitado.