Además, indicó que España no soportará ocho años con Zapatero al frente y advirtió de que con los socialistas volverá el “despilfarro y el paro”. También se comprometió a gobernar para todos los españoles, porque, según dijo, el “sentido común” y la “moderación” priman sobre las ideologías.
En un mitin antes más de 4.000 personas en Burgos, Mariano Rajoy lanzó duras acusaciones contra el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, del que indicó que desde que llegó al cargo se olvidó de los problemas reales de la gente, “de los que se esfuerzan, de los que tienen sentimientos”. De este modo, Rajoy llegó a decir de Zapatero que La Moncloa se le subió a la cabeza. En cuanto al terrorismo, Rajoy le reprochó a Zapatero que “cuando dijo que no estaba negociando con ETA, estaba negociando con ETA; cuando dijo que había verificado el alto el fuego de ETA no lo había hecho; cuando en 2006 dijo que no hablaba de política con ETA, luego se demostró que sí; cuando dijo, tras el asesinato de Barajas, que suspendía las negociaciones con ETA, se demostró que seguía hablando con ETA. Dijo que no tenía pruebas para ilegalizar al PCTV ni a ANV y ahora, por puro oportunismo político, decide plantear la ilegalización”.
Durante su intervención, Mariano Rajoy acusó al Gobierno de no hacer nada ante los problemas que atañen a la economía, la inmigración o la seguridad ciudadana. En este sentido, criticó que “España es el país de la UE donde más suben los precios y que volvemos a hablar de paro”. Ante esta situación Rajoy le reprochó a Zapatero que asegure que somos la envidia de Europa. “Debe creer que todos viven como él, se le ha subido la Moncloa a la cabeza y se ha olvidado de la gente, de los que trabajan, hacen cuentas y se preocupan por sus hijos”.
En otro de los mítines de la campaña electoral, celebrado en Málaga, Rajoy dijo que el cambio de Gobierno en España es urgente, ya que si el PSOE gana, según señaló, voverán los tiempos “del paro y del despilfarro”. En este sentido, indicó que el país pudo aguantar cuatro años por “inercias” “pero ocho años de Zapatero, yo aseguro que España no lo resiste y por eso vamos a ganar”, afirmó.
En otro mitin, en Ciudad Real, Rajoy, ofreció a todos los españoles “ilusión y un cambio político, porque creo que España lo necesita”. “Estaré orgulloso de ser el presidente del Gobierno de mi país, seré un presidente previsible, daré certidumbres, y no formaré un gobierno dedicado a las improvisaciones, ocurrencias o bandazos”, añadió. Ante mas de cinco mil asistentes, Rajoy apostó por “dirigir la acción del gobierno hacia las personas, hacia los que se levantan pronto por la mañana, que deben hacer cuentas para llegar a fin de mes y se preocupan de la educación de sus hijos”. “Quiero hablar de las personas, de sus inquietudes, de lo que piensan y de lo que sienten”, subrayó.
Asimismo, el candidato popular afirmó que “voy a gobernar para todos los españoles, porque en mi proyecto caben todos los españoles». “No es un problema ideológico; el sentido común, sensatez y moderación están por encima de las ideologías”, añadió. Por ello, Mariano Rajoy se comprometió a generar “tolerancia y concordia, a unir y no a dividir”.
Para Mariano Rajoy, “España es una nación de ciudadanos libres e iguales y lo piensan la inmensa mayoría de los españoles, salvo alguno que dijo que España es una nación discutida y discutible, y ése no puede ser el próximo presidente del Gobierno de España”.
–
–
Intento de agresión a dos consejeros populares en Parla
–
Un grupo de manifestantes insultó e intentó agredir a los consejeros de Sanidad y de Presidencia de la Comunidad de Madrid, Juan José Güemes y Francisco Granados, cuando acompañaban a la presidenta del Gobierno regional, Esperanza Aguirre, en su visita al nuevo hospital de Parla, informó EFE.
Manifestantes convocados por Unión Cívica por la República (UCR) y sindicalistas y simpatizantes de IU que protestaban por la política sanitaria del gobierno regional aguardaban a la puerta del hospital, bautizado con el nombre de Infanta Cristina, donde también se manifestaban, al margen de este grupo, agentes de la Policía Local de Parla reclamando mejoras laborales. Al llegar, Güemes bajó de su coche e inició el recorrido a pie, momento en el que varias personas le rodearon e insultaron, aunque no llegaron a tocarle, ya que lo pudo evitar su escolta.