Rajoy comparecerá en el Congreso de los Diputados para «dar todas las explicaciones» sobre la situación económica

El presidente quiere 'aclarar dudas' sobre temas que 'preocupan a la opinión pública'

Mariano Rajoy anunció su comparecencia en la rueda de prensa que ofreció tras entrevistarse con el primer ministro rumano, Víctor Ponta.

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha anunciado que comparecerá ante el pleno del Congreso de los Diputados para «dar todas las explicaciones» sobre la situación económica y el «momento político». Sin citar en ningún momento el ‘caso Bárcenas’ ni al ex tesorero del PP, ha indicado que lo hace para «dar mi versión, que también es necesaria», y pretende «aclarar dudas» sobre temas que «preocupan a la opinión pública».

Ha explicado que habló con el presidente de las Cortes, Jesús Posada, para pedir la comparecencia en el Congreso. «Es donde debo hacerlo», ha remachado sin querer responder sobre los SMS intercambiados con Bárcenas ni otros detalles de caso. «Es bueno que yo tenga una comparecencia en las Cortes Generales».

Al haber decidido Rajoy ‘motu proprio’ acudir al Parlamento, la moción que Rubalcaba guardaba en la recámara no tiene ya sentido. Queda pues desactivada.

Una vez iniciados los trámites, lo lógico sería celebrar un pleno extraordinario del Congreso en la sede de la Cámara Alta la próxima semana.

Rajoy se ha pronunciado así durante una rueda de prensa celebrada en La Moncloa en compañía del primer ministro de Rumanía, Víctor Ponta.

Con esta petición el Gobierno consigue evitar que el Grupo Popular tenga que retratarse votando en la Diputación Permanente del próximo miércoles sí o no a la petición de comparecencia que exigen todos los grupos de la oposición.

Una negativa de los populares -la octava- hubiese desencadenado de inmediato la presentación por parte del PSOE de una moción de censura contra el presidente del Gobierno. Por contra, el voto afirmativo del PP se hubiera entendido instantáneamente como una «torcedura de brazo» de las fuerzas rivales al partido que sostiene al Gobierno. Con esta decisión el Ejecutivo pretende enfriar la tensión política que existe en torno al ‘caso Bárcenas’ y que, de no quedar resuelta ahora, amenaza con protagonizar, a la vuelta del verano, el inicio del curso político, tiempo en el que el presidente tiene continuos viajes internacionales nada más regresar de vacaciones.