Posiciones políticas enfrentadas como telón de fondo de la grave situación que padece la institución

El 29 de agosto de 2010 los socios del Centro Gallego tuvieron la oportunidad de votar a las autoridades de su institución luego de más de 20 años en que fuera gobernada por una alianza entre las cinco agrupaciones políticas de la entidad (‘Galicia’, ‘Unión Gallega’, ‘Breogán’, ‘A Terra’ y ‘Celta’), que habían acordado un pacto de gobernabilidad por el cual un representante de cada una de ellas se turnaba al frente de la comisión directiva.

Más de 2.300 socios concurrieron a ese acto electoral, en el que Carlos Vello, en representación de ‘Galicia’ y ‘Unión Gallega’, se alzó victorioso por más de 300 votos de diferencia respecto al candidato presentado por ‘Breogán’, ‘A Terra’ y ‘Celta’, José Luis Seoane. En los últimos años, nunca había sido tan patente la influencia que tanto el PPdeG como el PSdeG tenían sobre las cinco agrupaciones. Pocos días antes de las elecciones, la representación del PSOE en Buenos Aires había difundido un correo electrónico en el que pedían expresamente el voto para Vello, ofreciendo inclusive la posibilidad de trasladar a los votantes hasta la institución si no podían hacerlo por sus propios medios.

A su vez, la lista encabezada por Seoane distribuyó por esos días numerosos volantes en los que se incluía una imagen de dicho candidato acompañado por el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo.

Son muchos los que piensan que el fin de la alianza entre las cinco agrupaciones había tenido su origen en el rechazo de algunos de los directivos del Centro Gallego a la propuesta impulsada por la Xunta a fines de 2009 para que el grupo 3A Recoletas se hiciera cargo de la gestión del hospital de la entidad.

Todavía se recuerda la intensa reunión del patronato de la hoy extinta Fundación Galicia Salud en la que durante más de tres horas el conselleiro de Presidencia de la Xunta, Alfonso Rueda, la entonces conselleira de Sanidade, Pilar Farjas, y el secretario xeral da Emigración, Santiago Camba, presentaron el finalmente fracasado proyecto de gestión. Al finalizar el cónclave, ni los representantes de la Xunta ni los directivos del Centro Gallego quisieron hacer declaraciones sobre lo resuelto en ese encuentro, pero las caras de todos los involucrados daban a entender el resultado de las negociaciones.

Las diferencias entre los representantes de las cinco agrupaciones respecto a la futura gestión del hospital se vieron confirmadas cuando sólo los de ‘Breogán’, ‘Celta’ y ‘A Terra’ concurrieron a la reunión del patronato de la Fundación Galicia Salud que se desarrolló en Galicia en noviembre de 2009.

Pocos meses después, cuando ya era evidente que la alianza de más de 20 años se había roto definitivamente, eran convocadas las elecciones para renovar autoridades del Centro Gallego.

En una entrevista publicada en España Exterior pocos días antes de que los médicos del hospital aceptarán el cronograma de pagos de los sueldos atrasados ofrecido por las autoridades del Centro Gallego, Vello recalcó que “la junta directiva tiene que tener la cabeza fría para bajar la temperatura de este momento y poder así encauzar la situación. Los que no están dispuestos a trabajar por la institución tendrán que decirlo y dar un paso al costado para no entorpecer a esta casa tan querida por toda la gente”, dando a entender que dentro de la directiva de la institución sigue habiendo posiciones divergentes en cuanto a cómo se tiene que gestionar el hospital. A estas cuestiones hay que añadir las diferencias que existen entre los trabajadores agremiados en  ATSA (Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina). El reciente conflicto por los sueldos atrasados dejó entrever las internas entre la línea oficialista del gremio (Celeste y Blanca), y la opositora (Bordó), a las que hay que sumar a la ‘Lista Roja Centro Gallego. Agrupación Sindical Independiente de la Sanidad (ASIS)’, que instó a ATSA a convocar a los trabajadores a constituir una comisión de base para organizar los diferentes sectores, resolver un plan de acción y diseñar una campaña de difusión de la situación por la que atraviesa el hospital.