Patxi López se convierte en el primer lehendakari no nacionalista del País Vasco

La lucha contra el terrorismo de ETA y las propuestas anti crisis, prioridades del nuevo Gobierno de Ajuria Enea

La lucha contra ETA y medidas anti crisis serán los ejes del Gobierno de López, formado por cinco hombres y cinco mujeres.
Después de 30 años de gobiernos nacionalistas, Euskadi emprendió el 5 de mayo una nueva etapa tras la elección del socialista Patxi López como lehendakari. El acuerdo entre socialistas y populares permitió la elección del candidato del PSE-EE frente al del PNV y hasta entonces presidente autonómico, Juan José Ibarretxe, quien no obtuvo los votos necesarios en el Parlamento de Vitoria pese a ser el partido más votado en las elecciones del 1 de marzo.
En su intervención durante el debate de investidura, López se comprometió a gobernar para toda la sociedad vasca “para construir entre todos un país tolerante, culto, abierto a la modernidad” con un Gobierno “fuerte, sólido y estable”.
Sobre sus objetivos, explicó que sus prioridades serán hacer frente a la crisis económica y “poner fin al terrorismo de ETA”, para lo cual llamó a la colaboración del Estado y de todas las fuerzas políticas y reiteró su deseo de logar, entre todos, una Euskadi defensora del autogobierno basada en los principios democráticos de la Constitución y el Estatuto y en la que los ciudadanos puedan vivir en libertad.
“La banda terrorista debe perder toda esperanza de alcanzar sus objetivos totalitarios. Nunca va a destruir la Euskadi que hemos puesto en marcha. Pero su amenaza obliga a muchas personas, de muy distinto signo político y de colectivos diversos, a vivir protegidos de la amenaza terrorista”, dijo López, quien aseguró que “seré el lehendakari que estará día a día frente a ETA”.
El dirigente socialista aprovechó para rendir un homenaje a todas las víctimas de ETA y se comprometió a trabajar para conseguir también la deslegitimación social de sectores próximos a la organización terrorista. Defendió a continuación la libertad de todos sin que, para ello, “nadie tenga que pagar un precio”.
En materia social y económica, aseguró que su Gobierno trabajará en defensa de los más desfavorecidos para que “nadie se quede al margen” y de los servicios públicos. Tras admitir que la crisis económica “se está dejando sentir con contundencia en todos los sectores”, López anunció que su política económica irá dirigida a reforzar las capacidades de crecimiento de la economía vasca mediante una política fiscal y presupuestaria que contribuya a reanimar la demanda; una política de promoción económica que refuerce la competitividad del aparato productivo; y un diálogo permanente con los agentes económicos y sociales.
Patxi López tomó posesión de su cargo al día siguiente ante el árbol de Gernika, en la Casa de Juntas, en un acto en el que su antecesor, Juan José Ibarretxe le hizo entrega de la makila (vara de mando).
Horas después se dio a conocer la nueva estructura del Gobierno vasco en el que se suprime una Consejería atendiendo al criterio de “austeridad y reducción” que se marcó su presidente. Los 10 nuevos consejeros tomaron posesión el día 9 en un acto celebrado en Ajuria Enea, sede del Gobierno vasco, en presencia del lehendakari.
Al igual que ya hiciera López durante su toma de posesión, las cinco mujeres y cinco hombres que forman el Gobierno regional utilizaron la nueva fórmula de prometer lealtad a la Constitución y al Estatuto de Gernika.
Destaca la presencia de Rodolfo Ares al frente de Interior. Importante dirigente del PSE, también es miembro de la Ejecutiva Federal del PSOE y ha mantenido siempre una postura muy beligerante con ETA y su entorno.
Además, el nuevo Ejecutivo cuenta con la presencia de cuatro independientes: Carlos Aguirre en Economía y Hacienda; Bernabé Unda en Industria e Innovación; Rafael Bengoa al frente de Sanidad y Consumo; y Blanca Urgell como titular de Cultura.
La responsable de Justicia y Administración Pública, Idoia Mendía, es también portavoz del Gobierno. El martes 12, el Gobierno celebró su primer Consejo.


Novedosa toma de posesión sin símbolos religiosos

Patxi López rompió con la fórmula tradicional utilizada por sus antecesores en la toma de posesión de su cargo. El acto ante el árbol de Gernika estuvo exento de los tradicionales símbolos religiosos, una Biblia en euskera y un crucifijo. En su lugar, había un ejemplar del Estatuto de Autonomía sobre el que López prometió el cargo de presidente de Euskadi. No hubo tampoco juramento “ante Dios humillado”. “De pie, en tierra vasca bajo el árbol de Gernika, ante vosotros representantes de la ciudadanía vasca, en recuerdo de los antepasados, prometo desde el respeto a la Ley, desempeñar fielmente mi cargo de lehendakari”, fue la frase utilizada por el dirigente socialista. Para terminar sustituyó el discurso político por la lectura de dos poemas, uno en euskera titulado ‘Maiatzan’ de Kirmen Uribe, y otro en castellano, ‘Nada es dos veces’, de Wislawa Szymboreka.


Juan José Ibarretxe abandona la política

“Aquí empecé haciendo política y en este Parlamento voy a dejar de hacer política”. Con estas palabras anunció Juan José Ibarretxe su decisión de abandonar la vida pública, durante su intervención ante la Cámara de Vitoria en el debate de investidura. El hasta ahora lehendakari, cargo al que accedió en enero de 1999, manifestó su intención de “abrir una nueva etapa en mi vida”. Previamente, el dirigente nacionalista había realizado su discurso como candidato a la Lehendakaritza por el PNV en el que defendió un proyecto basado en la construcción de la paz y en el que Euskadi salga “primero de la crisis”. Afirmó que su candidatura estaba “avalada por el resultado democrático del 1 de marzo”, en la que el PNV fue el partido más votado pese a no lograr los apoyos necesarios para formar Gobierno. Criticó, a continuación, la alianza entre PSE y PP que permitirá a los socialistas gobernar y a la que se refirió como “una alternativa de Gobierno frentista, débil e inestable” que va “del giro vasquista al giro españolista”. Este acuerdo, añadió Ibarretxe, supone un “cambio hacia atrás” que quiere proyectarse para “deshacer” en “ámbitos en los que este país ha ido construyendo una identidad social y cultural propia”. En este sentido, advirtió de que “nos tendrá en frente quien pretenda destruir el camino recorrido y subordinar los intereses de Euskadi a los de España”.