Un vídeo difundido días después de la liberación de los cooperantes Albert Vilalta y Roque Pascual después de nueve meses de secuestro por Al Quaeda en el Magreb, muestra a los dos españoles sonrientes junto a la persona que fue condenada por estos hechos en Mauritania, extraditada después a Mali, donde fue puesto en libertad. Se trata del malí Omar Ould Sid’Ahmed Ould Hamma, alias ‘Omar Saharaui’, y que se considera que fue la moneda de cambio que facilitó la liberación de los dos cooperantes españoles.Por su parte, la portavoz del Grupo Parlamentario Popular, Soraya Sáenz de Santamaría, anunció que su grupo reclamará para el mes de septiembre la comparecencia de la vicepresidenta segunda del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, en la comisión Constitucional, “para que de explicaciones de las circunstancias que han rodeado la liberación en Mali de los dos cooperantes españoles secuestrados durante nueve meses en Mauritania”.
Considera que debe “informar de lo que ha pasado”, y así poder adoptar, “todos juntos”, las medidas necesarias para evitar que vuelvan a producirse secuestros de esta naturaleza.Los cooperantes Albert Vilalta y Roque Pascual agredecieron los esfuerzos hechos para su liberación a su llegada al aeropuerto de El Prat en un avión de la Fuerza Aérea Española procedente de Burkina Faso. Pascual y Vilalta fueron recibidos a pie de pista por sus familiares más cercanos, sus padres e hijos, ya que sus respectivas esposas, Isabel y Mónica, viajaban con ellos en el avión que les traía desde Uagadugú (Burkina Faso), junto a la secretaria de Estado de Cooperación Internacional, Soraya Rodríguez, informó EFE.Los dos cooperantes, que comparecieron ante los medios de comunicación después de reunirse en privado durante casi una hora con sus familiares, se mostraron serenos y en aparente buen estado de salud, aunque Vilalta caminaba apoyándose en una muleta, a consecuencia de las heridas sufridas en la acción del secuestro, y Pascual estaba más delgado por los kilos perdidos durante el cautiverio.
Comparecieron acompañados por el presidente de la Generalitat, José Montilla, y y los alcaldes de Barcelona y Santa Coloma de Gramenet, Jordi Hereu y Núria Parlón, los dos cooperantes, con ropas occidentales, y visiblemente cansados y emocionados.Relataron la dureza de la condiciones del secuestro, propia del desierte, aunque subrayaron que fueron tratados de forma correcta.