Forma parte de instituciones de la colectividad española desde los 12 años, como dirigente juvenil y en el área de gestión cultural y asuntos sociales. Actualmente forma parte del Club Español de Rosario y trabaja en la organización de eventos, congresos y convenciones, y en el área de relaciones institucionales. También es ciudadana española y sus abuelos son de A Coruña (Galicia) y Valdepares (Asturias).
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– ¿Qué es la Asociación de Jóvenes Descendientes de la República Argentina?
– Es una asociación que se plantea como órgano representativo de los jóvenes descendientes de españoles del país, pertenezcan o no a la colectividad y tengan o no ciudadanía española. Es un espacio abierto y participativo que pretende dar respuesta a las inquietudes y problemáticas de este colectivo pero con un concepto de trabajo integrado entre generaciones. Estamos orgullosos del camino marcado por nuestros mayores, valoramos su esfuerzo, su experiencia, su empuje para crear tanto de la nada. No pretendemos generar un movimiento aparte, queremos sumar aportando lo mejor de nosotros con la convicción de que solo el trabajo integrado permitirá la supervivencia y desarrollo de la colectividad en la Argentina. Creemos que el primer paso es reconocer que los desafíos que enfrentaron nuestros abuelos y padres no son los mismos que nos toca vivir, que las motivaciones y necesidades son otras. Por eso creamos esta Asociación con un concepto no tradicional que basa su funcionamiento en la web, el trabajo en red y el contacto directo con los principales actores del mundo social, económico, político y educativo hispano-argentino.
– ¿Cómo nació, de quién fue la idea? ¿Cómo fue el proceso?
– El nacimiento de la Asociación fue la consecuencia lógica del movimiento generado por nuestros congresos, organizados en 2006 y 2007 por la Embajada de España en Buenos Aires, la Consejería de Trabajo y Asuntos Sociales y la Fundación España.El consejero de Trabajo y Asuntos Sociales, Rafael Herrera Gil, ha sido un artífice incansable de este proyecto. El supo ponerse en nuestro lugar estando en el suyo, e hizo propio este proyecto aún en los inicios cuando parecía una utopía.
Por eso, la Asociación es resultado de un proceso natural que, aunque en poco tiempo, determinó la necesidad de institucionalizar y dar real cabida a todo un colectivo que hasta la fecha permanecía latente. El pedido unánime de estos jóvenes fue dar continuidad a los congresos, posibilitar un trabajo sostenido, concreto y permanente, para ellos construimos esta Asociación, que es un medio y no un fin en si misma.
– ¿Qué objetivos tiene la institución?
– El objetivo básico de la Asociación es dar respuestas a los jóvenes. Informar, orientar, acompañar y vincular. Generar una vía efectiva de comunicación para con los actores que determinan la vida de los jóvenes descendientes en el aspecto educativo, social, cultural, laboral, institucional y político. Creemos que nuestra colaboración para con el Gobierno español y argentino, exponiéndole las inquietudes y problemáticas propias de los jóvenes descendientes, orientará y respaldará sus acciones optimizando, en consecuencia, sus esfuerzos. Otra de nuestras metas es la de contribuir en el fortalecimiento de las instituciones de la colectividad a través de la promoción de la juventud como herramienta de profesionalización y modernización, marco de apertura para promover el trabajo en red con otras organizaciones.
– ¿Cuáles son las expectativas y proyectos principales para 2008?
– Los proyectos son muchos y realmente ambiciosos. Para principios de 2008 pondremos en funcionamiento la web que tanto necesitamos para comunicarnos efectivamente, difundir información y recibir consultas. Este es el primer pedido de las conclusiones del último Congreso que logramos concretar y a él le seguirá una serie de acciones vinculadas con el aspecto laboral plasmadas en bolsas de trabajo y relaciones con importantes empresas, que buscamos consolidar poco a poco.
Otro proyecto a corto plazo es la creación de la Red de Informadores Juveniles, modelo con éxito probado en España en lo que respecta a la difusión y reproducción de información de interés como ser becas, homologación de títulos, oportunidades laborales, capacitación, educación, etc. En relación a los pedidos de formación, también tenemos proyectos muy concretos de educación no formal cuyos avances podremos dar a conocer en poco tiempo.
Nuestras expectativas para el 2008 son las mejores. Buscaremos lograr que el III Congreso, que se realizará para finales del próximo año, supere a los anteriores intensificando el nivel de debate y embarcando aún a más jóvenes en este proyecto. En oportunidad del último, el director general de Emigración de España, Agustín Torres, nos instó a ser provocadores, no pretendemos defraudarle.
– La comisión directiva está formada por jóvenes de todo el país. ¿Qué significado tiene esto?
– Simplemente cumplimos con lo que consideramos justo y lógico, creemos que una institución de carácter nacional debe estar representada por jóvenes de todos los rincones del país. Las realidades son muy distintas y lo que cada uno tiene para dar vale mucho. Somos federales en lo ideal y en lo concreto, no nos interesa trabajar para unos pocos. Nosotros somos los Jóvenes Descendientes de Españoles de la República Argentina.
– ¿Por qué es importante generar una institucionalidad para los jóvenes descendientes de españoles? ¿En qué los va a beneficiar?
– Conseguir encauzar los esfuerzos individuales transformándolos en una acción colectiva ha sido siempre una receta para alcanzar el éxito. Dar institucionalidad es la manera de asegurar que todo este esfuerzo que estamos haciendo podrá permanecer en el tiempo e ir creciendo, este es un camino de ida. Solo los jóvenes van marcando el pulso de esta Asociación, sus inquietudes son nuestra guía, nos reinventaremos siempre que sea necesario para estar vigentes, para responderles.
– ¿Cuál fue la respuesta y la reacción de la colectividad española argentina ante la irrupción de este “movimiento” de jóvenes descendientes y de la misma Asociación?
– La primera reacción fue de sorpresa, todo se desarrolló muy rápido y aún muchos no conocen en profundidad de que se trata todo esto. También generó asombro la dimensión del movimiento en estos momentos en los que el índice de participación joven activa en las instituciones tradicionales de la colectividad es muy bajo y dedicado casi en exclusivo a actividades propias del folclore tradicional. Muchos han acogido el movimiento de forma positiva y apoyando nuestras iniciativas, difundiendo la información, abriendo puertas. El aval oficial y de organismos de otros sectores ha sido inspirador, que autoridades de jerarquía se hayan sentado a dialogar con nosotros, a ofrecernos su apoyo, ha promovido que se mire a la juventud de otra manera. Nosotros confiamos en que los dirigentes de la colectividad van a saber ver la oportunidad que todo esto representa, cuánto podemos sumar desde nuestro lugar y todo lo que ellos pueden brindarnos desde la experiencia. Sin integración no hay futuro. Pero hablamos de integración real. Cuando vemos que en algunos centros el papel de juventud se limita a servir la paella en las cenas o bailar danzas tradicionales nos preguntamos qué herramientas tiene esa entidad para enfrentar los desafíos de este milenio. El 48% de los inscriptos a nuestros congresos son jóvenes que no están vinculados a los centros de la colectividad, segmento potencialmente participante si se sabe captarlo y mantenerlo. Claro que para eso habrá que ahondar en sus intereses y necesidades y ofrecerles un espacio donde de verdad se sientan parte.
Existen algunos miembros de la colectividad que aún no comprenden nuestras buenas y genuinas intenciones, e incluso han puesto fecha de caducidad a este proyecto. Frente a esto, ratificamos la independencia de nuestra gestión y decimos que nuestra respuesta solamente es la apertura, el diálogo y la oferta de colaboración. Siempre será así: buscamos construir y ahí se focalizan nuestras energías. No nos prestamos a debates innecesarios y sin fundamento, los hechos no se discuten.
– ¿Qué respuesta encontraron en las autoridades del gobierno español?
– Hemos encontrado las mejores respuestas, que son las más sinceras. No nos prometen imposibles, tampoco se los pedimos. Creo que el secreto del éxito conseguido hasta ahora es real interés de las partes, el respeto mutuo. Nos han dado mucho pidiendo a cambio solo responsabilidad y constancia, han respetado nuestra independencia ideológica a rajatabla.
– ¿Cuáles son las principales y más frecuentes demandas de los jóvenes descendientes de españoles hoy? ¿Cómo piensa trabajar la Asociación en este sentido?
– Las demandas se centran en cuestiones relacionadas con la inserción laboral y la educación por sobre todo. Es constante el problema de la comunicación, que aunque abundante, no es efectiva. Por eso iremos aplicando, en primer término, distintas acciones tendientes a responder esta demanda que atraviesa transversalmente todos los campos. Esta iniciativa será a la vez vehículo para solucionar otras y detectar las que no conocemos. El portal web será nuestra base de funcionamiento, allí los jóvenes encontrarán muchas de las respuestas que están buscando. La Red de Informadores Juveniles hará lo propio, creemos que el capital más valioso con el que podemos contar es la información.
La cuestión laboral también es una inquietud preponderante, hecho perfectamente entendible si consideramos que el 63% de nuestros jóvenes superan los 25 años. Cursos de formación para el empleo, prácticas en empresas, redes de intercambio e inserción, bolsas de trabajo, subsidios a emprendimientos en Argentina, son muchas las materias pendientes. En cuanto a la educación aparecen las tradicionales demandas relacionadas con las becas para estudiar en España, la homologación de títulos y la formación a distancia. Sin embargo, comienza a valorarse la importancia de la educación no formal, abriéndose un campo de acción de incalculables dimensiones.
En cuanto a lo institucional, podemos detectar una variación significativa, antes la preocupación de los jóvenes se centraba en instalar su disconformidad respecto de las escasas posibilidades de participación que ofrecían las instituciones de la colectividad. Con el surgimiento de este movimiento han decidido ocuparse de trasladar ese espacio que reclamaban a la Asociación, por lo que sus inquietudes se concentran en insertarla en los ámbitos de actuación que requieran la representación de la juventud descendiente de españoles en Argentina.
– Es muy frecuente que uno de los planteos centrales de los jóvenes sea la nacionalidad y la ciudadanía española, que actualmente atraviesa varios cambios y modificaciones precisamente. ¿Qué aporte puede realizar la Asociación en este sentido?
– Nuestro aporte principal es, lisa y llanamente, brindar información. Esta es la principal problemática de los jóvenes que buscan obtener la ciudadanía. No conocen la ley ni sus inminentes modificaciones, se sienten solos en este camino. Nosotros podemos orientarlos, decirles a quién deben acudir, cuándo y dónde, los apoyamos en la consecución de lo que por derecho les corresponde. Asimismo los alentamos a considerar que, para sentirse españoles y participar de su pasado, su presente y su futuro como tales, no necesitan el pasaporte.
– A nivel general, ¿cómo evalúas el presente de los jóvenes descendientes de españoles en el país? (por ejemplo: su relación con las instituciones de la colectividad, sus intereses, su compromiso con la identidad española de sus antepasados, siguen deseando emigrar a España?, cómo ven a España, qué imagen tienen de ella?, etc.).
– Creo que la situación de los descendientes fue mutando en los últimos tiempos. Hace pocos años la fiebre emigratoria fue tremenda como resultado de la situación socioeconómica en Argentina. Hoy el panorama es diferente, el deseo de vivir en España no aparece como único motivo de acercamiento y de interés. Nos estamos acercando poco a poco a una relación mucho más sana para y con España, de verdadero encuentro. El joven actual empieza a reconocerse en sus raíces, se para frente a su doble identidad con intenciones de tomar lo mejor de cada una. Busca formarse en España, quizás experimentar la vida allá, pero con voluntad de permanecer a la larga en la Argentina.
Estamos de cara a una generación que valora el legado de sus abuelos incluso con más conciencia y claridad que sus padres. Creo que estamos logrando generar una síntesis que, despojada de conflictos, encuentra en el pasado el basamento de su esencia pero sin resignar el futuro. Esta Asociación no tiene precedentes, es testimonio de un cambio de mentalidad y de actitud; es más, me atrevo a decir que en poco tiempo estaremos atendiendo a una expansión del movimiento en el resto de Latinoamérica. Somos argentinos y somos españoles, de eso no cabe duda.