Tres alpinistas de Tarragona, Ripoll (Girona) y Ontinyent (Valencia), de entre 18 y 24 años, murieron el día 21 en el Kirguizistán tras quedar atrapados por un alud. El accidente se produjo en la cumbre de Ak-Too de 4.620 metros, y concretamente en la zona del Parque Nacional de Ala-Archa, en el glaciar de Corona.