La consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades, Milagros Marcos, hizo balance el pasado 26 de febrero en las Cortes de Castilla y León de los seis primeros años de aplicación de la Ley de Dependencia y reclamó una revisión del modelo de financiación de la Ley y una simplificación de los trámites.
Es, a su juicio, la única fórmula para lograr que la Dependencia se consagre como un verdadero derecho subjetivo e invitó al PSOE a sumarse a estas propuestas, en lugar de presentar una proposición de ley de Dependencia sin dotación presupuestaria y que pondría “en riesgo” los logros alcanzados.
Milagros Marcos recordó que, en estos seis años, Castilla y León ha dado “respuestas ágiles” a los cambios normativos nacionales y a las “importantes deficiencias” con las que nació la Ley, y que no fueron superadas hasta 2011. Asimismo, se ha dotado de nuevos instrumentos para agilizar la tramitación de los expedientes, ha adaptado y ampliado los recursos, ha apostado por los servicios de calidad, frente a las prestaciones económicas y un modelo de subsidios, y ha dado amplia participación al Diálogo Social y al sector de los Servicios Sociales.
Todo ello ha permitido a Castilla y León situarse, según los expertos, siempre a la cabeza de España en el desarrollo y aplicación de la Ley. Sin embargo, la consejera no se conforma con ese óptimo resultado y reivindicó que la Dependencia se incorpore al modelo de financiación del Estado, del mismo modo que la Educación o la Sanidad, y que no siga supeditada a las decisiones políticas o presupuestarias del momento.
“Estabilizar la financiación” es, para la consejera, la única fórmula para lograr que la Dependencia se consagre como un verdadero derecho subjetivo. “Sin garantía financiera no hay derecho por muchas leyes en que lo escribamos”, añadió Marcos.