Miembros de la Casa Regional de Salamanca en Madrid recorren la serranía salmantina

El grupo realizó una excursión a las localidades de La Alberca, San Martín del Castañar y Miranda del Catañar

Varios miembros de la asociación participaron en la misa de Corpus.

La excursión se inició a las ocho de la mañana del día 25 de junio partiendo de la sede en la calle Cardenal Cisneros nº 64 en Madrid y se llegó a San Martín del Castañar a las 12 h. de la mañana donde se recorrieron sus calles y se visitó su Iglesia y Castillo.
Posteriormente, se siguió hacia La Alberca donde la excursión se alojó en el Hotel D.ª Teresa. En dicho hotel, se les dispensó en todo momento de una magnífica acogida pudiendo disfrutar de una inolvidable estancia en sus instalaciones en pleno centro de la localidad.
Esa misma tarde visitaron Miranda del Castañar recorriendo sus calles y contemplando sus típicas casas nobles así como su recinto amurallado.
De regreso a La Alberca, el grupo de la Casa Regional de Salamanca en Madrid fue recibida en el Ayuntamiento por su alcalde, Jesús Pascual Barés, quien les mostró entre otras cosas, el salón de plenos y allí dirigió unas entrañables palabras a los asistentes, relatando pormenores de  de la historia patrimonial de la Alberca.
Posteriormente, se visitó el teatro y a la caída de la tarde pudieron ver y oír a “la moza de ánimas” que todos los días recorre las calles del pueblo rezando y pidiendo oración para los difuntos.
Al día siguiente, 26 de junio,  la Casa regional de Salamanca en Madrid pudo recorrer las calles de La Alberca maravillosamente engalanadas para la festividad del Corpus Cristi que esa misma mañana tenía lugar en la Alberca. El día era espléndido y el olor a tomillo y espliego se esparcía por todo el pueblo marcando una solemnidad que todos pudimos sentir.
Al mediodía, los miembros de la excursión participaron en  la Eucaristía que ese día se celebró en la Iglesia de la Alberca. Al término de la misa, tuvo lugar la procesión y ofrenda en la que algunos socios de la Casa Regional y miembros de su junta directiva participaron activamente.
Por la tarde , después de un suculento almuerzo en el que no faltaron las “patatas meneás” y  de una sobremesa en un ambiente festivo y entrañable, se regresó a Madrid con la satisfacción de haber vivido unos días únicos para recordar y contar a nuestros paisanos que por diversos motivos no pudieron acompañarnos ese día.