Michelle Obama comparte con los Reyes y Doña Letizia sus últimas horas en España

La primera dama estadounidense estuvo alojada en una localidad malagueña y visitó La Alhambra

El Rey Juan Carlos observa en Marivent cómo la Princesa Letizia saluda a Michelle Obama (2d), mientras la Reina Sofía acaricia a su hija Sasha. EFE

Las visitantes, que llegaron al aeródromo militar de Son Sant Joan en un avión de la fuerza aérea estadounidense, fueron recibidas por el presidente balear, Francesc Antich, y el delegado del Gobierno en el archipiélago, Ramón Socías, así como el jefe de la Casa del Rey, Alberto Aza, y los embajadores estadounidense, Alan Solomont, y español en EEUU, Jorge Dezcallar.
El Rey obsequió a Michelle Obama con una semillas de plantas hortícolas españolas para que pueda enriquecer con ellas su huerto, y la Reina elegió unos collares de artesanía y bisutería balear como detalle de bienvenida para la primera dama, para Sasha y para su hermana mayor, Malia, que se encuentra estos días en un campamento de verano en EEUU.
La visita privada de Michelle Obama a los Reyes reunió en Marivent a 59 periodistas de 47 medios informativos -el número de informadores acreditados llegó a ser de 66-. Sin embargo, a diferencia de las restantes ciudades visitadas por las estadounidenses en Espala, la presencia en Palma de Mallorca de la esposa del presidente de EEUU y su comitiva de 20 vehículos fue recibida con indiferencia por la población local.
Michelle Obama y su hija comenzaron el 4 de agosyo sus vacaciones en la Costa del Sol, para relajarse y descansar, ajenas al revuelo mediático que causó su presencia en este destino, que vive su temporada turística alta. En el aeropuerto de Málaga no hubo ninguna recepción oficial de las autoridades locales, al tratarse de una visita privada, informó EFE.
Desde el aeródromo, una caravana formada por una quincena de vehículos se trasladó hasta el hotel Villa Padierna en Benahavís, municipio próximo a Marbella. Michelle Obama y su hija fueron recibidas por el propietario del establecimiento, Ricardo Arranz, y su mujer, Alicia Padierna de Villapadierna, que dijeron que Obama se mostró “encantadora”, como una turista “normal”.
Michelle Obama y su hija Sasha, de 9 años, se alojaron en una de las once villas del hotel, que cuesta 5.000 euros por noche. La familia Obama y sus amigos reservaron unas 60 habitaciones de este hotel, incluidas las destinadas al servicio de seguridad.
Impacto de 800 millones
Una empresa de comunicación valoró el impacto de la visita en unos 800 millones de euros. En su segunda jornada de estancia en España, las Obama visitaron Granada, con un recorrido por la Alhambra en el que se interesaron por la arquitectura del monumento. La primera parada en Granada fue la Catedral y la Capilla Real.
Presenciaron también un espectáculo flamenco en el barrio del Sacromonte, donde Michelle Obama tocó las palmas al son de una zambra representada por el bailaor Juan Andrés Maya y su familia en una tradicional cueva.