Más de 1.500 personas acuden a la romería del Hogar Español de ancianos de Montevideo

Por primera vez en 30 años no estuvo presente ninguna autoridad del cuerpo diplomático en la capital uruguaya

Vista de los asistentes a la romería.
Baile del Centro Pontevedrés en la romería del Hogar.
Los gaiteros alegraron a los comensales.
El presidente del Hogar despachando bebidas.

Con la donación de varias empresas, restaurantes, licorerías y hasta la propia Iberia que donó un pasaje Montevideo-Madrid de ida y vuelta, que se sorteó con un número a cinco euros, se armó el pasado domingo 11 de diciembre la fiesta más importante de la colectividad española en Uruguay: el asado romería del Hogar Español de ancianos.

El parque del Hogar, con algunos árboles de dos centurias, todos ellos patrimonio verde de Montevideo, recibía a los más de un millar y medio de romeros con mesas y sillas desplegadas por todo el césped.Mientras, en seis grandes parrillas se preparaban las dos toneladas de carne y la media tonelada de chorizos, con expertos asadores casi todos ellos directivos de instituciones que en su vida privada tenían o tienen restaurantes y carnicerías. Otro grupo de directivos en el que destacaban el presidente de la Unión de Sociedades Gallegas, Eduardo Alonso, y Antonio Ríos, el presidente del Hogar, atendían el bar de más de 120 metros de barra.

Tendríamos que nombrar a los demás directivos de instituciones que hicieron posible este gran asado, pero tristemente debemos puntualizar algo que tal como confirmara el ex presidente del Hogar Español y actual de la Asociación Española, José María García, “en más de 30 años de historia jamás dejó de venir una autoridad de la Embajada y Consulado”, que se dirigían al público para agradecerles su participación y apoyo a la entidad.

Este desplante de la embajadora Aurora Díaz, que fue invitada y no avisó de que no podría concurrir, sumado a la ausencia del cónsul Eduardo de Quesada, que se disculpó por no estar en Montevideo por motivos oficiales, sin duda empaña una fiesta que precisaban las autoridades del Hogar que atravesaron por una situación crítica y sin embargo lograron salir adelante con el aporto de algunos familiares de los internados y los menguados aportes oficiales de autonomías y el fundamental del Ministerio de Trabajo.

Bailes y música

Pero los romeros ni se enteraron de que no habría discurso oficial, de que las mesas que habían dispuesto para las autoridades quedó vacía porque los únicos dos que concurrieron fueron el delegado de la Xunta de Galicia, Manuel Barros, y el jefe de la Consejería e Trabajo, Carlos Cortón, que disfrutaron de la fiesta recorriendo el parque.

El escenario vio desfilar los distintos grupos de baile y música de las instituciones españolas de Montevideo, así como también algunos participantes que desplegaron su arte en el mismo.

Pero sin duda en los intervalos de los conjuntos, la música de discoteca invitaba a bailar a los ancianos del Hogar que aprovechaban la presencia de familiares y amigos para danzar. Justamente en ese instante era donde se veía la soledad de éstos emigrantes que reciben muy escasas o ninguna visita entre semana y hasta para muchos pasan meses sin recibir ningún visitante.

Andrés Ferreira, presidente del Consejo de Residentes Españoles y encargado de la comisión de fiestas del Hogar Español, confesó que no quedó conforme con la participación del colectivo español, anunciando que para el asado romería del mes de marzo “haremos mayor publicidad y esperamos que las autoridades españolas se hagan presentes porque deben ser los primeros en dar el ejemplo para ayudar a esta institución que nos une a todos y precisa de todos”, concluyó.