Mañueco homenajea a Manuel de Celis en su blog

El Presidente de Honor del Centro Salamanca de Buenos Aires falleció recientemente

En su blog Alfonso Fernández Mañueco rinde un homenaje emotivo y personal al que define como uno de sus mejores amigos en Argentina. El consejero recuerda en su carta los comienzos de su amistad con De Celis cuando éste era presidente del Centro Salamanca en Buenos Aires, en 1997, año en el que la entidad cumplía los 75 años. «Tú me abriste los ojos a un gran país y a la verdadera dimensión y significado de la emigración castellana y leonesa. Me enseñaste que Salamanca y Castilla y León significan y son mucho más que unos límites geográficos determinados. Gracias a ti, algunos de mis mejores amigos viven hoy en Argentina. Tú, desde que nos conocimos, siempre has estado entre ellos.» asegura Mañueco. Mañueco que conocía la enfermendad que sufría De Celis y de su gravedad no perdía la esperanza de volver a reencontrarse con él una vez más o en Argentina o en Castilla y León y destaca que de él aprendió que «los lugares son, sobre todo, sus personas. Por eso, cuando regreso a Argentina y siento tu cariño y el de tantos otros amigos siento que, realmente, nunca me fui».

El consejero destaca también además de su personalidad su trabajo como presidente del Centro Salamanca en Buenos Aires » continuaste la trayectoria de aquellos pioneros que iniciaron el camino en 1922. Desde aquel año, cientos de paisanos habéis llenado diariamente ese pedacito de Salamanca de contenido y sentido. Tú recogiste el testigo de quienes te precedieron y hoy continúa tu labor el presidente Manolo Pascua arropado por cientos de salmantinos orgullosos de sus raíces como mi gran amigo Pedro Martín o Victoriano Alonso y tantos otros. Todos permanecéis siempre en mi corazón desde la distancia más cercana».

Termina Mañueco con un agradecimiento a su ayuda y amistad. «Gracias a ti, inicié un camino de trabajo desde la Diputación con nuestros paisanos en Argentina que, hasta el día de hoy, he tenido la fortuna de continuar en la Junta de Castilla y León. A ti te debo eso porque siempre fuiste mi compañero de viaje.» 

Y se despide con «el más cálido de los abrazos para tu esposa, María Laura, para tus hijos Alberto Manuel y Adriana Laura y para tu nieto Agustín».