Luz Casal, César Antonio Molina y Antón Lamazares, Medallas Castelao 2010

El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, presidió la entrega

El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo con los galardonados con las Medallas Castelao.

El acto de entrega de galardones se celebró el pasado 28 de junio en San Domingos de Bonaval y estuvo presidido por el titular de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, quien destacó el inconformismo de los gallegos, “que los hace luchar por ampliar las fronteras de su comunidad”. El titular del Gobierno gallego señaló que los galardonados “ayudaron a cumplir los sueños insatisfechos que duermen el  Panteón de gallegos ilustres”. “Ellos hacen –dijo- que los límites de este pueblo sean afortunadamente imprecisos, que Galicia pueda estar en un auditorio de París, en una sala de exposición de Nueva York, en una biblioteca de Londres y también en un hospital o en una playa. Gracias a vosotros, Galicia no es un pueblo pequeño. Y gracias a vosotros, mucha gente sabe que en el mundo suena una voz libre, abierta y llena de energía: la voz de los gallegos”.
“Luz Casal se queja en una de sus baladas de que “dejó marchar’ a alguien, pero la Galicia de hoy no va a dejar que se marche nadie que nos haga sentir un poco más orgullosos de ser lo que somos. César Antonio Molina busca “lugares donde se calma el dolor”, y nosotros le decimos que ese lugar lo tendrá siempre aquí, entre los suyos. Y Antón Lamazares nos dice ‘mayúsculas, grande y universal’, y así es como los gallegos vemos nuestra Tierra”.
De Prudencia Santasmarinas y Rosalina Celada destacó que “halan con su trabajo para decirnos que mucha gente siente que podemos superar las dificultades, si somos quiénes de poner nuestro grano de areba para construir una Galicia de la cooperación”.
Feijóo aseveró que cada gallego lleva en sí un inconformismo, “porque nuestro galleguismo no se resigna al determinismo geográfico, si no que practica un pacífico expansionismo”.
“Cada gallego semeja una canción de Luz Casal que nace en su garganta para después crecer en diferentes sentimientos en cada uno que la escucha. Cada uno de nosotros se siente afluente de un río que se va llenando de inquietudes y de fuerza, como ese Eume cantado por César Antonio Molina que discurre por las fraguas hasta llegar al mar. Somos como las creacións artísticas de Antón Lamazares que se multiplican cada vez que alguien las contempla y recibe, a través de la pintura, ese aliento que nació hace tiempo en las tierras del Deza. Fainos como comunidade o traballo calado de moitas Rosalinas e Prudencias que forman a rede humana dun país solidario”.
La cantante Luz Casal no asistió al evento, en su nombre recogió el premio Ignacio Portos.