El PSOE tuvo el apoyo de PNV, BNG, CHA, Nueva Canarias y un tránsfuga del PP para seguir la tramitación.
Se presentaron seis enmiendas a la totalidad de devolución del Proyecto de Ley, del PP, de CiU, de Esquerra Republicana, de Iniciativa per Catalunya-Verds, de Coalición Canaria y de Eusko Alkatasuna. A favor de las enmiendas votaron todos los diputados de estos grupos más Nafarroa Bai, excepto uno del PP que se equivocó. En contra de las enmiendas, votaron los del PSOE, Partido Nacionalista Vasco, Bloque Nacionalista Galego, Chunta Aragonesista, Nueva Canarias y el ex diputado del PP Joaquín Calomarde. En su intervención, el líder del PP, Mariano Rajoy, señaló que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, “necesita tantas cortinas de humo para disimular lo que ha hecho en estos tres añs y medio que no hay Presupuestos que las aguante”. Añadió que las cuentas estatales “no constituyen un proyecto coherente que identifique prioridades económicas y sociales y ponga unos instrumentos para alcanzarlas; no son más que una fórmula para salir del paso, aguantar hasta las próximas elecciones legislativas y después… ya veremos”.
En esa línea, indicó que “se publicitan una serie de medidas dispersas que han sido adoptadas de manera totalmente precipitada y que no representan una política social articulada y coherente. A falta de un sólido proyecto de política social y familiar, ‘trompeteo’ y publicidad electoral pagada, eso sí, con el dinero de todos los españoles”.
El ministro de Economía, Pedro Solbes, mientras, defendió que los Presupuestos culminan una legislatura “de intensa modernización de las estructuras económicas, que han dejado al país más preparado para afrontar los retos del futuro que hace cuatro años”. Se trata, dijo Solbes, de “la legislatura con los mejores resultados económicos de nuestra historia democrática”. Así, apuntó que el crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) el tres por ciento durante todos los trimestres; se crearon casi tres millones de puestos de trabajo; la tasa de paro se ha situado por debajo del ocho por ciento, nivel desconocido desde la década de los setenta; la renta per capita creció un 26 por ciento; por primera vez en el periodo democrático, las cuentas públicas tienen superávit, y la deuda se sitúa en el nivel más bajo de los últimos veinteaños.
Solbes destacó la previsión de crecimiento económico del 3,3 por ciento para 2008 e indicó que es un crecimiento elevado, superior al de los países del entorno y que “prolonga la expansión iniciada hace trece años, si bien supone una cierta desaceleración respecto a los niveles actuales por el menor dinamismo de la construcción, que se verá en parte compensada por la mayor actividad en otros sectores”.