Los asturianos en Guantánamo conmemoran el Día del Emigrante en la Catedral

Estuvieron la presidenta de la colectividad astur y numerosos descendientes

Celebraron una misa en la Catedral Santa Catalina.

Como cualquier emigrante, sintió el asturiano establecido en Guantánamo las causas de su partida: la creciente pobreza de cuerpo y de alma, la guerra, el hambre, el desempleo, la intolerancia ideológica, la persecución política, la necesidad o deseo de alcanzar unas mejores condiciones económicas y sociales. Guantánamo fue su destino escogido. En esta región del alto oriente cubano se constituyó, como emigrante, en componente básico del cambio demográfico y del desarrollo económico, social y cultural en Cuba. Algunos fueron propietarios, otros se destacaron por sus oficios como periodistas, fotógrafos, mecánicos, paileros, comerciantes, labradores, artistas, etcétera.

Los éxitos económicos logrados por familiares o amigos asentados en este territorio, y el parecido de la geografía entre los territorios de Asturias y Guantánamo, con sus pueblos situados entre el mar y la montaña, incentivaron al asturiano a quedarse, y a contribuir al nacimiento de nuevos cubanos y a morir en tan lejana región. En Guantánamo encontró tranquilo hogar por ser hombre de trabajo y honor; gozó de libertad y bienes que no tuvo por la lentitud, desidia, y vicios políticos de su tierra natal en aquella época histórica.

No podrá hablarse de la historia de Guantánamo sin hablar de la importancia del fenómeno migratorio, del que también el asturiano fue protagonista. En esta región hizo familia y contribuyó con su voz y sus manos al mejoramiento humano.