Llamazares, tras los malos resultados electorales para IU, decidió que no se presentaría a la reelección como coordiandor general, aunque sí asumirá su acta de diputado durante la próxima leguslatura. Por otra parte, se mostró decidido a trabajar “conjuntamente y de forma unitaria e ilusionante con todos los órganos de la formación para lograr el impulso interno que servirá para refundar IU”.
Explicó Llamazares que “Izquierda Unida es una formación muy bregada, con mucha fuerza y con mucha experiencia para sobreponerse a esta delicada situación. A pesar de los resultados de las elecciones, ni la organización ni la dirección están débiles”, explicó antes de hacer un llamamiento “a toda la militancia” para que participe y se implique en este proceso “abierto y democrático”. Llamazares explicó también que la comisión unitaria que gestionará la puesta en marcha la Asamblea Federal y coordinará este proceso de relanzamiento “es un ámbito integrador” y subrayó que él, por su parte, ejercerá mientras tanto “con suma prudencia” su cargo como coordinador general. Llamazares dijo que IU no logró los objetivos esperados en el 9-M, entre otros, por “factores externos” como son el actual “sistema electoral antidemocrático que nos perjudica de forma muy grave y divide entre cuatro los votos que recibimos”. Días más tarde, IU vinculó su apoyo a la investidura de Zapatero con una reforma de la ley electoral.