Las tres preguntas que el presidente Touriño no contestó

Hemos querido complacer todas las peticiones posibles, pero los altos costes del franqueo -que elevan hasta casi 2 euros el importe del sello de Correos por vía aérea de cada ejemplar que se envía a América-, sumados al número creciente e imparable de solicitudes sobre todo provenientes de Argentina, Venezuela, Uruguay y Cuba, nos impulsaron a solicitar la colaboración del Gobierno gallego. Hubo respuesta positiva en la anterior legislatura y miles de emigrantes gallegos en estos países pudieron recibir, aunque de forma rotatoria, el periódico que con tanta ilusión habían solicitado. La información es un servicio y un derecho. Estaban satisfechos de este apoyo de la Xunta porque, además, estaban mejor informados sobre su Comunidad, sobre la labor de su Gobierno central y regional, de su pueblo y de sus gentes, de sus asociaciones y de los planes de ayuda. Y votan.
En enero de 2006 todavía no teníamos respuesta a la solicitud de apoyo cursada a los nuevos responsables allá por noviembre de 2005 para hacerse efectivo al entrar el nuevo año, pero soportamos todo el primer trimestre por nuestra cuenta y riesgo. Ante el silencio permanente nos hemos visto obligados a recortar en mucho el envío gratuito de ejemplares porque el franqueo no perdona. Son miles de cartas las que llegan todos los meses a esta redacción y no sabíamos qué contestarle a nuestros decepcionados ex-lectores, gallegos que tanto han hecho por Galicia cuando disponían de pesos para fomentar infraestructuras en su tierra de origen, pero que ahora atraviesan grandes dificultades económicas. Y como no sabíamos, ni sabemos que ocurre, se lo hemos querido preguntar al presidente de todos los gallegos en el mundo, a Emilio Pérez Touriño, que tan cerca está de la emigración, que con tanta sensibilidad trata las cuestiones que afectan a la Galicia exterior. Pero estas tres preguntas que iban en el cuestionario que remitimos al departamento de Comunicación de la Xunta venían sin respuesta. Habían sido eliminadas de cuajo. Sentimos no poder complacer a nuestros lectores con la adecuada, debida, necesaria y esperada respuesta que pusiera un poco de luz a esta decepción de miles de familias gallegas en el mundo.
Éstas son las tres preguntas que Pérez Touriño no quiso contestar. O tal vez ni se las formularon quienes nos dijeron en su día que el presidente tenía la agenda a tope y era más factible que respondiera a un cuestionario. Y así fue. Un cuestionario muy amplio que el presidente respondió, sólo con estas tres excepciones.
— Miles de familias gallegas en América, sobre todo en Argentina, Uruguay, Cuba y Venezuela atraviesan una situación económica muy precaria, que entre otras cosas les impide suscribirse a prensa especializada en materia de emigración. Su interés por mantenerse informados de cuanto ocurre en Galicia lo vienen manifestando en todos los foros. El anterior Gobierno gallego, consciente de ello, colaboró al menos durante los últimos nueve años en el envío de prensa gratuita a estas familias residentes ausentes, ¿por qué les cortó este servicio el Gobierno que usted preside?
— Como usted sabe, la Xunta, a través de distintas Consellerías y de la propia Secretaría Xeral de Comunicación, prestaba apoyo económico para el franqueo de ejemplares de periódicos especializados a fin de que llegaran de forma gratuita a los emigrantes en situación difícil que demandaban esta información especializada. Más de 10.000 familias se beneficiaron de ello, tuvieron ee_noticias puntuales de la labor que realizaba la Xunta, pero este apoyo, al menos en el caso de España Exterior, se cortó de raíz. Al periódico llegan constantes solicitudes y preguntas sobre este corte tan radical. ¿Qué respuesta podemos darle?
— Con el nuevo Gobierno que usted preside, y de una manera especial desde las Consellerías y organismos con dirección socialista, se está desarrollando de manera preocupante una política de distanciamiento e incluso de ninguneo de este medio que trabaja en favor de la emigración, lo que afecta a nuestra labor informativa y, en consecuencia, a los servicios que queremos y debemos prestarle a la colectividad gallega en todo el mundo, ¿a qué obedece esta actitud?