Las socias y amigas del Centro en Rosario honran a la Paloma ataviadas con sus mantones de Manila

Los madrileños de la ciudad argentina le ofrecen una misa en la catedral de la ciudad

Decenas de personas acudieron a la catedral para renovar sus votos a la virgen.
Algunas de las mujeres que vistieron sus mantones de Manila.
Los portadores de los estandartes.

“Lo celebramos con mucho orgullo. Es la fiesta más castiza de todo Madrid”, dijo María Aurelia Pascual, vicepresidenta del Centro Madrileño, tras la ceremonia religiosa. Allí estuvieron presentes los amigos madrileños, así como algunas autoridades, entre ellas el canciller general de España en Rosario, quien está a punto de terminar sus funciones en Argentina, Gerardo Hernández Illanes; el presidente de la Federación Española de la Provincia de Santa Fe, Antonio Tosca Luque; y los presidentes de los demás centros españoles con sede en la ciudad de la provincia argentina de Santa Fe, portando bandera y estandarte, dijo Pascual.

Anécdota
La celebración comenzó cuando la Imagen de la Virgen entró en el templo en lan manos de dos castizos madrileños: Dorita Pagan y su esposo Paco Garmendia. Las ofrendas fueron entregadas por el Hernández Illanes, Isabel Getino y Garmendia, mientras que las lecturas las llevaron a cabo el secretario del Centro, Guillermo Pedraza, y el profesor Juan Carlos Flores Auñón, también madrileño.
Terminada la misa, la Virgen fue llevada por dos madrileños, siguiendo sus pasos la abanderada del Centro, Aldana Pedraza, y portando el estandarte de la Institución, la propia María Aurelia Pascual.
La anécdota de la jornada fue “la grata sorpresa” de encontrar a la salida de la Iglesia con una madrileña de paseo en la ciudad de Rosario. “Realmente fue una gran alegría para ella encontrarse con compatriotas, al igual que para nosotros”, aseguró Pascual.