Las elecciones municipales abren el abanico de partidos políticos y la necesidad de pactar para formar mayorías

El PP vuelve a ser la fuerza más votada pero pierde apoyos, al igual que el PSOE, y entran con gran vigor nuevas formaciones

El presidente del PP, Mariano Rajoy, con María Dolores de Cospedal y Javier Arenas, en el Comité Ejecutivo Nacional.

El Partido Popular había acumulado hasta el 24 de mayo la mayor cuota de poder en la historia de la democracia española, desde el Gobierno central a la mayoría de las comunidades autónomas y grandes ciudades como Madrid, Valencia y Sevilla.
Las elecciones municipales y autonómicas celebradas el día 24 abren, sin embargo, un escenario poco habitual en las últimas décadas, el de la necesidad de que las fuerzas políticas pacten para formar mayorías de gobierno. Los populares ganaron los comicios municipales con más de 6 millones de votos, el 27% del total, y 22.750 concejales; mientras que los socialistas fueron segundos con 5,6 millones, el 25% y 20.823 concejales, pero ambos se dejaron diez y 2,5 puntos, respectivamente, en relación con las elecciones de hace cuatro años.
El bipartidismo no se hundió, pero sí quedó seriamente afectado, como ya apuntaban los sondeos de estos últimos meses, por la irrupción de fuerzas como Podemos y Ciudadanos. En especial Podemos, un partido que se creó a principios de 2014 y surgió de los movimientos sociales de protesta contra la austeridad económica y la política tradicional que, a su juicio, representan PP y PSOE.
Madrid y Barcelona
Con diferentes denominaciones, pero la misma filosofía, esos movimientos pueden conquistar las alcaldías de las dos ciudades más pobladas de España, Madrid y Barcelona, aunque para ello necesitarán el apoyo de otras fuerzas de izquierda. En la capital del país, la coalición AhoraMadrid, liderada por la exjueza Manuela Carmena y apoyada por Podemos, encabezará el Gobierno municipal. Mientras que en Barcelona, la activista antidesahucios Ada Colau se impuso con la coalición Barcelona en Comú.
Ciudadanos, que ideológicamente está más próximo al PP, podría pactar con este partido para conservar algunos ayuntamientos y autonomías. Su dirigente, Albert Rivera, señaló que Ciudadanos, nacido en Cataluña en la oposición al nacionalismo, está haciendo historia en toda España y demuestra que hay espacio para esa tercera vía en el conjunto del país.
Los socialistas, que bajaron en votos respecto a 2011, pueden vivir la paradoja de obtener más poder local, gracias al eventual respaldo de Podemos y, de ese modo, recuperar alcaldías como la de Sevilla, la tercera ciudad del país.
Asimismo, el PP perdió la mayoría absoluta en todas las capitales andaluzas y el PSOE se impuso en Huelva. El PP sigue siendo la fuerza más votada en Almería, Cádiz, Córdoba, Granada, Sevilla, Jaén, Cádiz y Málaga, aunque la aritmética electoral le pone difícil conservar todos estos gobiernos.
El líder socialista, Pedro Sánchez, hizo una lectura positiva del resultado, pues se constató, en su opinión, de manera clara y rotunda, que el PSOE es “la primera fuerza de la izquierda en todas las comunidades autónomas y territorios de España”.
Los nacionalistas vascos retienen Bilbao y con pactos podrían pasar a gobernar San Sebastián, desplazando a los independentistas de EH-Bildu.
En Cataluña, los nacionalistas de CiU sufren la pérdida del Ayuntamiento de Barcelona y un descenso de votos a escala autonómica, aunque siguen siendo la fuerza dominante. El president de la Generalitat, Artur Mas, veía estas elecciones municipales como el prólogo de unas autonómicas anticipadas que planea convocar para septiembre con la idea de avanzar hacia la independencia.
A escala nacional, la jornada electoral se lleva por delante a Izquierda Unida y a los centristas de UPyD, cuyos votos ha heredado Ciudadanos.