Las dimisiones de diversos directivos de la Casa de España de Sao Paulo abren una profunda crisis en la entidad

Dejaron su cargo el presidente del Consejo Ejecutivo y del Consejo Fiscal

La sede de la Casa de España de Sao Paulo.

La falta de candidatos a la presidencia de los órganos internos está ocurriendo desde hace casi una década, cuando por consenso se negociaba el nombramiento de los presidentes y una pequeña comisión de socios, en su mayoría de origen gallega.

Según el comunicado enivado por Espanhóis no Brasil Soc. Benef. e Cultural, desde que fue nombrada la actual presidenta, María Fe Varela, la entidad viene perdiendo socios y recursos para su mantenimiento, con el alquiler de salas y salones para eventos y fiestas. La actual crisis también ha recortado ayudas del Gobierno central y de la Xunta de Galicia, que todavía envíaron recursos en 2012 para mantenimiento, ya que no ofrece servicios sociales de ningún tipo a la colectividad. Actualmente su nombramiento es irregular, según los estatutos en vigor y denuncias de socios.

En noviembre de 2011 la directiva del Centro Asturiano de Sao Paulo, que se encontraba acogida desde los años 70 en la Casa de España, decidió retirase del local ya que después de 3 años de negociación les negaron la posibilidad de obtener la personalidad jurídica, según les exigía el Gobierno de Asturias para seguir recibiendo las ayudas a Centros. Todo esto ocasionado por cuestiones regionales y políticas, señala el texto enviado por Espanhóis no Brasil Soc. Benef. e Cultural. La entidad dejó de recibir casi 100.000 euros en ayudas del Principado en los últimos 5 años.

También durante 2011 se negó la inclusión en la entidad del Centro Valenciano y del Centro de Castilla y León, por los mismos motivos.

El comunicado también señala que actualmente la Casa de España de Sao Paulo no tiene deudas bancarias pero si con la Seguridad Social brasileña y pagos de pleitos perdidos en la Justicia de Trabajo por demandas de sus trabajadores. También indica que está denunciada por el concesionario del bar y restaurante, que actualmente se encuentra cerrado, y que se vienen retrasando algunos pagos así como que la actividad social está prácticamente paralizada.

El mantenimiento mensual está estimado en aproximadamente 15.000 euros que los poco más de 100 socios no cubren. Hace 25 años más de 2.000 familias formaban parte de la entidad.

El asunto fue uno de los asuntos que se trataron en la última reunión del Consejo de Residentes Españoles (CRE) un órgano que, según la nota de prensa, encuentra mucha dificultad para dialogar con los actuales gestores de la Casa de España ya que desde 2011 existe un enfrentamiento motivado por lo que consideran “soberbia” de la entidad, al no abrir las puertas a otras entidades menores regionales españolas de la región, ayudando así al buen funcionamiento de la que se considera la casa de todos los españoles.

El próximo día 20 de enero se realizará una Asamblea General con los socios para decidir el futuro de la entidad.