Las dificultades para poder ejercer un derecho

El dato más interesante del voto de los madrileños residentes en el extranjero, además del signo político de sus opiniones que dieron la victoria al Partido Popular por amplio margen, es sin ninguna duda el de la participación que se precipita del 19,37% de las anteriores elecciones autonómicas de 2007 al mísero 3,85% de esta cita electoral del 22 de mayo de 2011. El factor fundamental para comprender este descenso es la reforma de la Ley Electoral que obliga a partir de ahora a los emigrantes a solicitar el voto para luego poder ejercerlo, además de eliminar esta posibilidad en las municipales. Esto, acompañado de una casi nula explicación del proceso a los españoles que viven fuera del país por parte la Administración General del Estado y de las dificultades en los diversos envíos de los impresos para pedir la documentación para votar, de la propia documentación y de los votos, han provocado un importante descenso de la participación. Pero es que de los 13.439 madrileños residentes en el extranjero que solicitaron votar, tan sólo 6.889 electores lograron esa ‘proeza’, de nuevo por los plazos en los envíos. Es decir, que pese a sus esfuerzos, más de la mitad de los interesados no pudieron ejercer su derecho al voto.
Pese a todo, la directora en funciones de la Agencia Madrileña para la Emigración (AME), Victoria Cristóbal, agradeció la participación de todos los que han ejercido su derecho y que han demostrado su compromiso con España y en este caso, con la Comunidad de Madrid y recordó las numerosas quejas que han recibido en la Agencia por parte de los madrileños residentes en el extranjero, que tras haber solicitado el voto en tiempo y forma, no recibieron la documentación para poder ejercer el derecho que la Constitución española les reconoce. Por ello, la AME animó a todos ellos a presentar una reclamación -según un modelo que facilitó- en el Registro del Consulado (antes de que cierre) para hacer constar el claro agravio comparativo que sufrían.