Las ALCE inician el curso con la polémica sobre su regulación todavía muy presente

Desde el PSOE han recordado que el Gobierno no se ha pronunciado todavía sobre las iniciativas que presentaron para evitar la nueva regulación

En un comunicado de prensa el PSOE afirma que el inicio de curso en las distintas Agrupaciones de Lengua y Cultura Españolas (ALCE) se está realizando en un clima absolutamente enrarecido «gracias a las injustas medidas de recorte que tomó el Gobierno de Mariano Rajoy hace unos meses respecto a la enseñanza de nuestra lengua en el exterior y que ahora están ya implantándose y haciéndose visibles con el arranque del curso escolar».

Para los socialistas, «el menosprecio que el Gobierno del Partido Popular ha demostrado hacia la educación pública, y el poco interés que le merece la ciudadanía española en el exterior, le ha llevado a tomar medidas antisociales como es la de modificar el modelo educativo de las ALCE, entorpeciendo la enseñanza que imparten y condenando tácitamente a aquellos con mayores dificultades a tener que abandonar el estudio de nuestro idioma».

Desde el PSOE señala que las ALCE son uno de los vínculos culturales más importantes entre los hijos de emigrantes en países de habla no hispana y nuestro país y que con la nueva ordenación de las clases que ha desarrollado la Subdirección General de Promoción Exterior Educativa del Ministerio de Educación, «va a resultar imposible conservar este modelo educativo brillante, pues el peso lectivo a partir de ahora recaerá en recursos ‘on line’ que, en lugar de complementar las clases, van a sustituir el rico intercambio entre estudiantes y profesores».

El principal partido de la oposición ha mostrado el rechazo en varias ocasiones a estas medidas de modificación sustancial del modelo, que consideran que se han adoptado, además, sin contar en ningún momento con el profesorado, las asociaciones de padres y madres, y demás actores sociales implicados. Así, la diputada Carmela Silva ha presentado varias preguntas escritas y solicitudes al Gobierno en el Parlamento, la última de ellas el 20 de junio, en la que se instaba al Ejecutivo a retirar o, al menos, reconsiderar, estas injustas imposiciones a las que ha sometido a los estudiantes de español en el exterior.

Sin embargo, para los socialistas «es incomprensible como el Gobierno muestra una y otra vez su desprecio hacia los temas que preocupan a nuestra ciudadanía en el exterior y hacia cauces democráticos no contestando a las interpelaciones que les efectúan los grupos de la oposición y que recogen el sentir popular».