La Sagrada Eucaristía fue celebrada por el Padre Teodoro Becerril, párroco de la Iglesia de Nuestra Señora del Carmen y a la misma asistieron un numeroso grupo de asociados encabezados por los miembros de la Junta Directiva de la Beneficencia Asturiana, así como de la Federación de Asociaciones Asturianas de Cuba (FAAC), familiares y amigos los que colocaron ofrendas florales en las tumbas de los fallecidos.
La Sociedad Asturiana de Beneficencia, la más antigua dentro de la emigración en el mundo cumplió en éste año 130 desde su fundación en 1879 y cuenta con una membresía de cerca de 3500 asociados entre asturianos y descendientes.