La reforma electoral no supone ningún cambio para una representación más proporcional

Prevé arrinconar a los partidos ilegalizados incluso con la retirada del acta a electos

La Comisión Constitucional del Congreso avanzó en una futura reforma electoral, que será la más amplia desde la aprobación de la ley hace 25 años, pese a las reticencias de los grupos minoritarios, que abogaban por cambios profundos del sistema para garantizar una mejor proporcionalidad.

Gracias al apoyo de PSOE, PP, CiU y PNV, el voto en contra de ERC-IU-ICV y la abstención de CC, la Comisión aprobó el dictamen de la subcomisión que se encargó de estudiar la reforma de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG) y que incluye los cambios en el voto exterior, informó EFE.

El informe recibió cuatro votos particulares: tres del grupo mixto (BNG, CC y UPyD) y otro de ERC-IU-ICV, que se quejan de que no se haya planteado modificar el sistema de elección para que la representación sea más justa.

Uno de los más críticos con la propuesta de reforma ha sido el diputado de IU, Gaspar Llamazares, quien cree que lo que se plantea no mejora nada la proporcionalidad ni la representación de partidos como el suyo, que siendo la tercera fuerza política en votos, con más de un millón de sufragios, es la sexta en el Parlamento.

El diputado socialista José María Benegas, uno de los promotores de esta reforma junto al PP, defendió el sistema vigente pero también cree que había que introducir algunos cambios para mejorarlo, como medidas para evitar que salgan adelante mociones de censura con el apoyo de tránsfugas, reducción de los gastos electorales y la regulación de las campañas.En una segunda votación, con PNV e IU en contra, la Comisión aprobó un dictamen para seguir arrinconando a Batasuna o cualquier partido ilegalizado y que va más allá de la actual Ley de Partidos, al plantear una “incompatibilidad sobrevenida” que podría llevar a la retirada del acta a un cargo público.