La reforma del impuesto de sucesiones y donaciones deja exentas de pago a nueve de cada diez herencias

Touriño destaca que con esta modificación la Xunta pretende la justicia social y la eficiencia económica

Touriño se refirió así a la nueva Ley gallega de medidas tributarias en relación con el impuesto de sucesiones y donaciones.
En la rueda de prensa posterior al Consello de la Xunta que aprobó esta iniciativa que ahora comienza su tramitación parlamentaria, el titular del Ejecutivo apuntó que la reforma “nace del diagnóstico y del análisis de que estamos delante de una ley, la actual, desfasada, que procede del año 1977, que grava a la mayoría social y que nos colocaba en una posición no positiva en el marco de la competitividad con otras comunidades autónomas y en el contexto europeo”. Con ello se busca, según Touriño, “la equidad social, la justicia social, y la eficacia económica, es decir que las pequeñas y medianas empresas, la inmensa mayoría de nuestras empresas, puedan competir adecuadamente en el contexto actual interautonómico”.
El máximo mandatario autonómico señaló que la reforma aprobada introduce como principales novedades el hecho de que exime a 9 de cada 10 herencias, es decir, apuntó, “los pequeños patrimonios que conforman la mayoría social de nuestra sociedad”, de liquidar ese impuesto. Además, la nueva ley supone “la práctica desaparición del gravamen” en el caso de la transmisión de la vivienda habitual al cónyuge (reducción del 100%), a los hijos y a los herederos menores de 25 años (reducción del 99%).
Destacó también el hecho de que la reforma aplica una reducción del 99% para los casos de donación o sucesión de empresas familiares, pequeñas y medianas empresas y explotaciones agrarias. Paralelamente, resaltó que esta reforma de medidas tributarias en relación con el impuesto de sucesiones y donaciones conlleva una “reducción generalizada, una actualización de las tarifas máximas, que pasan del 34 al 18%”, poniéndose por lo tanto en línea de la tarificación máxima del capital en el IRPF.
El titular del Ejecutivo insistió en que la reforma de esta ley, anunciada ya en el pasado mes de enero, busca “devolver ingresos y primar que las empresas gallegas no se vean en la situación de tener que deslocalizarse por culpa de este impuesto”.


700 millones para la Formación Profesional

El presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, destacó que el II Plan Galego de Formación Profesional, dotado con 700 millones de euros, dará servicio en el ámbito formativo y laboral a 1.300.000 trabajadores, alumnos y profesores de Galicia. Touriño remarcó que esta iniciativa constituye “una verdadera apuesta” de la Xunta por la calificación de los profesionales, por la potenciación del empleo y por situar los centros formativos “en la cúpula de la excelencia europea”. El jefe del Ejecutivo subrayó que con la aplicación de este plan se espera conseguir los 5.000 profesionales con certificación oficial, porque el reconocimiento profesional de los trabajadores es uno de los puntos “fuertes” de esta iniciativa. El plan incluye la adecuación de la oferta formativa a las necesidades y demandas reales de las distintas áreas de producción de las comarcas gallegas, con la total incorporación de la innovación y las nuevas tecnologías. Touriño confía en que con este plan la FP sea “una opción de futuro atractiva” y que el 50% del alumnado gallego opte por cursar estudios de formación profesional.