El premio es un reconocimiento a la “defensa de los derechos humanos” de Suu Kyi, según dijo la consejera de Cultura, Soledad Herrero, quien durante el anuncio del fallo del jurado destacó “la lucha callada y silenciosa de esta gran líder”.
Aung San Suu Kyi, cumple arresto domiciliario desde hace 12 años por orden de la Junta Militar birmana, que no aceptó la victoria de su partido, la Liga Nacional para la Democracia, en las elecciones de 1990. Desde entonces, se ha convertido en la esperanza de los birmanos en la democratización del país.
Según la consejera, con su actitud, Suu Kyi “nos está dando un mensaje de coraje, valentía y de honestidad”, ya que “la libertad y la democracia no se trabajan sólo desde la calle y los parlamentos, sino también desde el silencio”, como es el caso de la líder opositora birmana.
El anuncio del fallo del premio, cuya entrega está prevista que recoja Sein Win, primo de Aung San Suu Kyi, el 24 de enero de 2008, se realizó en la Biblioteca de Castilla-La Mancha, el 29 de octubre.
Junto a Herrero estuvieron el presidente de la Fundación Abogados de Atocha, Alejandro Ruiz-Huerta, el presidente del Consejo Consultivo regional, José Sanroma, el del Consejo Económico y Social, Juan Antonio Mata, y Ana Fuentes, del sindicato UGT.