La ley del menor se actualiza para hacer frente al acoso escolar y a las bandas organizadas

El Consejo de Ministros dio el visto bueno a cambios para endurecer la normativa

El Ejecutivo informó de que la reforma conciliará la orientación educadora de las medidas y el interés superior del menor con una mayor protección de las víctimas.
De este modo, prevé instrumentos más adecuados frente a nuevos fenómenos de la delincuencia, como las bandas organizadas y el acoso escolar. Se refuerzan los instrumentos al alcance del juez para que éste pueda dar una respuesta individualizada y más eficaz en cada caso. El nuevo texto legislativo, de aplicación a los menores de entre catorce y dieciocho años, experimentó varios cambios respecto al Anteproyecto de Ley. Algunas de estas aportaciones se refieren a la inclusión de tareas socioeducativas como una de las medidas que se pueden imponer a un menor por la comisión de una falta.
También se introduce la realización de actividades fuera del centro dependiendo de la evolución de la persona y el cumplimiento de los objetivos rehabilitadores previstos. Asimismo, se incluye el centro docente de la víctima como uno de los lugares a los cuales el agresor no podrá aproximarse en caso de acoso escolar. Igualmente, se incorporó el derecho del letrado del menor para ser oído por el juez antes de que éste ordene, siempre de forma individualizada y excepcional, su ingreso en un centro penitenciario tras cumplir los dieciocho años. Se precisó el ingreso en dicho centro de aquellos que, cumpliendo veintiún años de edad, estén sujetos a una medida de internamiento en régimen cerrado, excluyendo a los sometidos a internamiento abierto o semiabierto, y se perfeccionó, también, lo referente a la conformidad del menor respecto a la responsabilidad civil derivada del delito, que afecta al patrimonio de terceros.
El Gobierno afirma que la ley del menor cumplió cinco años desde su aprobación y que los datos revelan un aumento de delitos especialmente graves cometidos por menores, que causan gran preocupación social, por lo que se precisaba la reforma.