La inmigración irregular centró buena parte de los mensajes de la precampaña electoral de cara a los comicios catalanes, con la expulsión de gitanos de Francia como telón de fondo. Así, una eurodiputada francesa del partido UPM del presidente galo, Marie Thérèse Sánchez-Schmid, acompañó a la candidata popular, Alicia Sánchez-Camacho, por las calles de Badalona, para escuchar las opiniones de los vecinos. Sánchez-Camacho reclamó al Gobierno un mayor control fronterizo y en los aeropuertos para evitar que se produzca un efecto llamada de la inmigración ilegal. Lamentó que algunos partidos “escondan el problema” y defendió que si no se afrontan los retos derivados de la inmigración no será posible mejorar las políticas de integración.Por su parte, el secretario general del PSOE y presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, participó en la tradicional Fiesta de la Rosa que los socialistas de Cataluña organizan cada año en la Pineda de Gavà, en Barcelona. Ante unas 25.000 personas, Zapatero se mostrado convencido de que el líder de los socialistas catalanes, José Montilla, volverá a ser el presidente de Cataluña tras las elecciones del próximo 28 de noviembre.
El presidente -en el primer mitin de partido en el que participa desde el final de la Presidencia española de la Unión Europea- señaló que Montilla ha sabido mantener y defender una Cataluña en la que sus señas de identidad la conformen valores como la convivencia y la integración de culturas. Días antes, se mostró tibio a la hora de expresarse sobre las expulsiones de gitanos por parte de Sarzoky y se centró en criticar a la comisaria europea Viviane Reding que comparó las expulsiones con las deportaciones nazis. En esta Fiesta de la Rosa intervinieron también, además de Montilla, el alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, y acudieron la ministra de Defensa, Carme Chacón, y el ministro de Trabajo, José Corbacho. Sobre la visita que hicieron los dirigentes del PP con la eurodiputada francesa a barrios de Badalona con colectivos de gitanos rumanos, acusó al PP de utilizar el miedo a la inmigración para “ganar cuatro votos”.Por otra parte, el líder de CiU, Artur Mas, pidió calma al presidente de la Generalitat, José Montilla, que le acusaba de juego sucio y de no tener escrúpulos al publicar en una revista de CiU una entrevista al ex presidente Pasqual Maragall, donde afirmaba que ahora toca que gobierne la coalición nacionalista. Respecto al asunto de las expulsiones en Francia, señaló: “La cuestión no es gitanos sí o gitanos no, si cometen delitos, sean gitanos o no, se les debe expulsar, que es lo que dicen las leyes. Lo que no se puede hacer es estigmatizar a un colectivo concreto”.Por otra parte, la ex diputada del PP Montserrat Nebrera anunció que se presentará con su partido, Alternativa de Govern, a las elecciones y que intentar absorber votos de desencantados del PP y de CiU.