La célula desarticulada constituía la primera trama seguidora e impulsora de ‘jihad mundial’ (guerra santa) a través de Internet desarticulada en España.
Los arrestados, supuestamente, captaban y adoctrinaban a posibles ‘mujahidines’ (terroristas suicidas), recaudaban fondos para terroristas encarcelados, entre los que se encontraban los detenidos por los atentados de Casablanca, y hacían proselitismo extremista y apología del terrorismo. La Guardia Civil, bajo la dirección del Juez Central de Instrucción nº 2 de la Audiencia Nacional, procedió en la provincia de Burgos a la detención de estos seis integrantes de un grupo estructurado y cohesionado de extremistas islamistas, que presuntamente colaboraba con el favorecimiento de la “yihad” (guerra santa) en diferentes escenarios internacionales, especialmente en Irak.
Se practicaron seis registros domiciliarios, así como el de una carnicería regentada por miembros de la célula, en los que se intervino numerosa documentación, varios ordenadores y material informático. El grupo desarticulado desarrollaba reuniones clandestinas, aunque gran parte de su actividad se llevaba a cabo a través de foros y ‘chats’ restringidos de Internet, lo que pone en evidencia que la célula desarticulada constituía la primera trama detectada y desarticulada en España seguidora e impulsora de ‘yjihad’ mundial a través de la red. El grupo estaba liderado por el objetivo principal de la operación, Abdelkader Ayachine, de origen argelino, y su lugarteniente Wissan Lotfi, de origen marroquí, y cohesionado ideológicamente con los fundamentos del salafismo yihadista, tal y como admitían sus componentes, identificándose a sí mismos como ‘Los Ansar’, en clara consonancia con algunas de las organizaciones terroristas que operan en Irak.